MADRID, 7 Nov. (CHANCE) -
Anabel Pantoja recupera la sonrisa y la alegría tras revelar hace unos días en redes sociales que se sentía "superada", "amargada" y "triste" por el baile que le ha tocado esta semana en 'Bailando con las estrellas' y que, además de complicado de ejecutar, se le ha juntado con un fuerte dolor de cadera tras haberse caído de la cama en plena noche.
A pesar de que este sábado se enfrenta a una prueba de fuego de cara a la recta final del talent show de Mediaset, la sobrina de Isabel Pantoja no ha dudado en regalarse una escapada expréss con su íntima amiga Susana Bicho a Valencia para asistir, de la mano de una conocida marca de embutidos, a la Gala de Los40 Music Awards que se celebra esta noche en la capital del Turia.

Antes de compartir stories en sus redes sociales bailando pletórica en los pasillos del tren a pocas horas de poder ver de cerca a algunos de sus ídolos, como Rosalía, Aitana, o Pablo Alborán, Anabel abandonaba su casa de Madrid con una pequeña maleta y revelando con la naturalidad que la caracteriza su truco de belleza: unos parches antiojeras que ha lucido sin ningún complejo a pesar de las cámaras y que se veían por debajo de sus gafas de sol.
Sonriente, y dejando claro una vez más que no piensa posicionarse en los conflictos de su familia, la influencer ha guardado silencio sobre la entrevista que Kiko Rivera va a dar esta noche en '¡De Viernes!' sincerándose sobre su separación con Irene Rosales.
Y no solo eso, ya que en el adelanto emitido por Mediaset el Dj reconoce que le gustaría pedirle perdón a su hermana Isa Pantoja, pero no a su madre Isabel Pantoja, con la que la reconciliación parece imposible porque como ha confesado, "no tiene ganas, no tiene fuerzas y no le sale" tener un acercamiento a la tonadillera. Unas duras declaraciones sobre las que Anabel no ha querido decir nada, dejando en el aire si apoya a su primo en su regreso a los platós 5 años después.