MADRID 25 May. (OTR/PRESS - Ana Jerónimo) -
Primero, Alfonso Díez tuvo que ganarse la confianza de los amigos de su novia Cayetana, después la de sus hijos. Tras superar varios obstáculos durante su relación sentimental con la duquesa, Alfonso no sólo ha conseguido su amor, sino también el aprecio de los suyos. Tras tres años de noviazgo, la aristócrata ha dado un paso más y ha reservado para su pareja un nicho en el Panteón Familiar de Loeches, un pequeño pueblo entre Alcalá de Henares y Arganda del Rey, en Madrid.
Para Alfonso, es todo una demostración de amor que su novia haya decidido reservarle un nicho en el Panteón Familiar de los Alba. En él descansan los restos mortales de los dos maridos de Cayetana, Luis Martínez de Irujo y Jesús Aguirre, por lo que la decisión de que su amado sea enterrado allí en el futuro estaría condicionada a que previamente pasen por el altar. Por ahora, ya se ha construido el sarcófago en el que descansará Alfonso, un lugar privilegiado y junto al lado del lugar en el que yacerá su enamorada.
Con esta última muestra de amor de la aristócrata se pone de manifiesto que el "sí, quiero" de la pareja podría estar más cerca que nunca. Según informa la revista 'Diez Minutos', ya se habría tramitado el Certificado de Vida y Estado de Cayetana, un documento imprescindible para acreditar el estado civil antes de casarse.
'Qué me dices' ya anunció el 11 de mayo que una representante de Cayetana solicitó este documento ante el Registro Civil de Chamartín, el cual tiene una validez de tres meses. Esto supone que contraerían matrimonio antes del 10 de agosto. La duquesa ya ha confesado que le gustaría un enlace íntimo, privado y sin secretismo.
Gracias a la ilusión de Cayetana, su familia ha acabado aceptando el noviazgo sin que ni siquiera importe la diferencia de edad entre ambos (85 años ella y 61 él). De hecho, la pasada Semana Santa la pareja estuvo en el Palacio de Dueñas, vivienda sevillana de la aristócrata, donde coincidieron con algunos de sus hijos -Cayetano, Eugenia y Carlos-, así como también en la boda del nieto de la duquesa, Jacobo Fitz-James Stuart, con Asela Pérez Becerril el 14 de mayo.
El amor de Alfonso ha traído a la duquesa de Alba alegría, fuerza y energía, pues ha propiciado que su salud mejore en los últimos tres años: Cayetana pasó por una operación de drenaje en el cerebro, dejó la silla de ruedas a un lado y logró recuperar la movilidad, que le ha permitido hacer diversos viajes. Ibiza y San Sebastián son sus próximos destinos para este verano.