MADRID, 14 Oct. (CHANCE) -
Desde su entronización el pasado mes de julio los Reyes Felipe y Matilde de Bélgica siguen realizado la gira provincial por su país, un tour de presentación al estilo del que realizaron los Reyes Guillermo Alejandro y Máxima de Holanda y que en Bélgica se conoce como 'joyeuses entrées'.
Su última visita les ha llevado a Lieja, ciudad belga cerca de las fronteras con Alemania y Países Bajos, donde, como siempre, han sido recibidos con alegría por cientos de ciudadanos que han salido a las calles para saludar por primera vez a sus nuevos reyes.
Recibidos en loor de multitudes por los habitantes de la ciudad belga, visitaron el museo Curtius y la catedral de San Pablo, donde firmaron en el libro de honor.
Haciendo gala de su sentido del humor, el Rey Felipe no dudó a la hora de ponerse una gorra de la ciudad.

Durante su visita, les hicieron entrega de unos simpáticos muñecos de dulce que los encarnaban.
Las próximas visitas les llevarán a Gante el día 16, Arlon el 18, Eupen el 23 y Brujas el 25 de octubre.
La Reina lució un exquisito abrigo amarillo, su color fetiche, vestido beige a juego con un original sombrero, zapatos y bolso a juego.