MADRID, 1 Abr. (CHANCE) -
Dos años después de su polémica separación de Jessica Bueno, Jota Peleteiro ha roto su silencio. A pesar de que siempre ha preferido mantener su vida privada alejada de los focos el exfutbolista no ha dudado en conceder una explosiva entrevista al programa '¡De Viernes!' con la intención de contar su versión de su ruptura y 'destapar' la verdadera cara de la modelo sevillana.
Así, asegurando que la ex de Kiko Rivera ya no trabajaba cuando la conoció y negando que le 'prohibiese' ejercer su profesión, el exjugador ha revelado el alto nivel de vida que quería llevar la andaluza, viajando en avión privado y alojándose en los mejores hoteles.
Afirmando que durante su matrimonio no le fue infiel, Jota ha acusado a Jessica de haberle hecho vivir una pesadilla los dos últimos años, en los que a pesar de intentar llegar a un acuerdo por la manutención de sus hijos, ella se habría negado. Y aunque la sevillana ha relatado que su exmarido no se hace cargo de ningún gasto relacionado con los dos hijos que tienen en común, él sostiene que nunca ha dejado de pagar la pensión -2000 euros mensuales-, asegurando que cuando rompieron firmó presionado un convenio de 15.000 euros mensuales que incluían pagar a la modelo el piso, la asistenta, todos los gastos relativos a sus pequeños, y 3000 euros en concepto de compensación por los años que ha pasado a su lado.

Lejos de quedarse ahí, Peleteiro se sentará en el plató del programa de Mediaset este viernes, dispuesto a zanjar de una vez por todas su guerra con Jessica. Mientras tanto, disfruta de su nueva familia junto a su mujer, la modelo serbia Ajla Etemovic -aunque tras su matromonio ha adoptado el apellido de su marido- y el bebé que tienen en común, Mansour-Malik, que nació el pasado octubre.

Dispuestos a disfrutar de unos días de descanso en nuestro país a la espera de que Jota vuelva a televisión para responder en directo a todas las preguntas sobre su separación de Jessica, la pareja y su pequeño han abandonado el hotel en el que se han alojado a su paso por Madrid cargados de maletas derrochando complicidad, sonrisas y miradas que revelan lo enamorados que están, y que Ajla se ha convertido en el mejor apoyo para el exjugador en plena batalla mediática contra su exmujer.