MADRID, 21 Feb. (CHANCE) -
Famosa desde la cuna, Tamara Falcó ha sabido hacerse un nombre en el papel couché y deshacerse de la etiqueta de 'hija de' que con tanto orgullo lleva. Colaboradora de televisión, creadora de contenido, chef, diseñadora de moda, a la marquesa de Griñón no se le pone nada por delante y son pocos los escándalos que le hacen estar en la cresta de la ola. Sabe capear el temporal con maestría, clase, naturalidad e inteligencia, tiene una buena maestra en casa y esa firma de 'la reina de corazones' se nota.
Tamara ha sido noticia por una información publicada por 'El Español' el pasado 17 de febrero, que rezaba que su empresa, Gypset Living S.L. está en situación de quiebra y causa de disolución. La respuesta de la hija de Isabel Preysler cuando se le preguntaba por su situación de números rojos no era otra que el silencio y una sonrisa. Hablar de dinero nunca ha sido de buena educación, aunque ella misma reconocía recientemente en 'El Hormiguero' que al menos el 90% de sus ingresos provienen de las redes sociales.
Según publica 'ABC' la empresa está inactiva desde finales de 2022, lo último que hizo a través de la misma fue la publicación del libro 'Las recetas de casa de mi madre'. Tamara Falcó gestiona sus derechos de imagen como persona física, sin hacer uso de ninguna empresa. Todo lo hace ella con ayuda de su agencia de representación y paga sus correspondientes impuestos.