MADRID 21 Feb (EUROPA PRESS)
Para los más dulceros, encontrar un desayuno que satisfaga el antojo de dulce sin provocar sensación de culpabilidad por comer algo con un alto contenido en azúcar puede ser un obstáculo. A veces se puede resistir la tentación, pero otras resulta difícil caer en unas galletas o una magdalena que rompe la dieta u cualquier otro objetivo nutricional.
A pesar de este dilema, cada vez más nutricionistas están utilizando las redes sociales para compartir recetas saludables para aquellas personas que tienen este antojo por lo dulce. Satisfacen antojos, crean sensación de saciedad y siguen objetivos nutricionales que, además, se pueden guardar en la nevera para ahorrar tiempo por las mañanas.
UN DESAYUNO DE CHOCOLATE DE UNA DOCTORA EN NUTRICIÓN
Con la popularización de ingredientes como las semillas de chía y la avena por su versatilidad y beneficios para la salud, estos elementos se están convirtiendo en protagonistas de recetas matutinas entre los profesionales. La doctora en nutrición, Emily Prpa, ha compartido una receta de avena tipo mousse de chocolate con mermelada de frambuesa que se puede preparar un domingo para desayunar toda la semana.
Ingredientes del mousse de avena (por tarro):
- 40 gramos de avena
- 1 cucharada de semillas de chía
- 1 cucharada de cacao en polvo
- 80 mililitros de leche (de cualquier tipo)
- 1-2 cucharaditas de miel
- Media cucharadita de esencia de vainilla
- Una pizca de sal
- 100 gramos de yogur griego alto en proteínas
Ingredientes para la mermelada de frambuesa (por tarro):
- Alrededor de 60 gramos de frambuesas congeladas (o frescas)
- Una cucharadita de semillas de chía
CÓMO SE HACE
La mermelada
Paso 1: En un tarro u otro recipiente alto con tapa -preferiblemente hermético-, se colocan las frambuesas congeladas
Paso 2: Encima, se vierten las semillas de chía. El proceso de descongelación de las frambuesas permitirá que se integren con las semillas.
La avena de chocolate con mermelada
Paso 1: En una batidora de vaso o utilizando una batidora de mano, se agrega la avena, las semillas chía, el cacao, la leche, la miel, la vainilla y la sal y se bate hasta crear una mezcla homogénea.
Paso 2: Se echa esta capa por encima de la mermelada de frambuesa y se nivela.
Consejo: No se debe mezclar la frambuesa con la capa de avena aún. Si se espera, la textura resultante del día siguiente será mejor.
Paso 3: Se cubre la avena con una capa de yogur griego, repitiendo el proceso de nivelación.
Paso 4: Se repite el proceso por cada desayuno que se quiera preparar y se guardan los recipientes en la nevera durante la noche.