MADRID, 3 Sep. (CHANCE) -
Isabel Preysler lleva desaparecida todo el verano, disfrutando de una intimidad muy ansiada después de los meses tan colvusos que ha tenido por el enlace matrimonial de su hija, Tamara Falcó, con Íñigo Onieva. Lejos de dejarse ver o protagonizar algún reportaje como otros años, la Socialité ha preferido mantener las distancias y nada se ha sabido de ella hasta esta semana.
Hace unos días, el programa 'YAS Verano' emitía unas imágenes en las que podíamos ver a Isabel disfrutando de una cena con amigas. Muy entretenida y relejada, sonreía con todas ellas y mostraba una cara muy distinta a la que estamos acostumbrados a ver.
Además, en dicho espacio se habló de que Isabel había pasado unos días en Bali junto a su hija, Ana Boyer, y sus nietos; después habría viajado hasta Doha y más tarde, regresado a Madrid. Desde la capital puso rumbo a Marbella y este fin de semana la hemos visto en Ronda, disfrutando de la Goyesca.
Si hay algo que nos llamó la atención de la información que contaron en 'YAS Verano' es que Isabel se había dejado ver en Marbella por una churrería disfrutando con amigas y nosotros hemos hablado con Pedro Trapote, dueño de la chocolatería 'San Ginés' que visitó la susodicha.
Nos ha confesado que "estuvo muy simpática, muy bien, como siempre con sus amigas, comiendo unas bolsitas de churros ricos". Su cara más divertida y amable, esa que no suele dar delante de las cámaras, es precisamente la que Isabel ha tenido este verano con todas sus amistades.
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