MADRID, 7 Jun. (CHANCE) -
Rafael Nadal ha celebrado su treinta cumpleaños (3 de junio), lejos de su querido Roland Garrós, pero siempre en la mejor compañía, la de su novia Xisca Perelló, la joven con la que comparte su vida desde hace más de diez años. El consagrado deportista y su chica han viajado a la isla de Ibiza donde ya disfrutan de unas merecidas vacaciones en compañía de un grupo de amigos a bordo de un lujoso yate.
Como recordaremos la lesión en la muñeca izquierda le mandó para casa después de haber superado la segunda ronda del torneo. La vaina que cubre los tendones de la articulación corría peligro de romperse, y su duodécima participación acabó traumáticamente.
Con la muñeca inmovilizada, espera la evolución de la misma para conocer exactamente cuándo podrá retomar la actividad física y tocar raqueta. Su mayor ilusión, una completa recuperación para encarar la segunda parte de la campaña, que incluye su condición de abanderado en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Pero dejando atrás las preocupaciones profesionales, Rafa Nadal encaró el día de su treinta cumpleaños descansando, en la mejor compañía comendo una nueva década en su vida, en alta mar junto a su novia y un grupo de amigos.
Las chicas aprovecharon para broncearse al sol ibicenco. Xisca volvió a presumir de escultura figura con un biquini con estampado floral. También lucía un clásico borsalino que le daba un aire más chic.
Entretanto el consagrado deportista se convertía en el centro de atención de sus amigos, haciéndoles reír con sus bromas. No dudó en hacerse numerosos selfies poniendo arriesgadas posturas e incluso marcándose algunos bailes. Rafa, que lucía una muñequera en su mano izquierda, posó en la popa del barco para sus amigos que inmortalizaron el momento con sus móviles.
Nadal también aprovechó para darse un refrescante baño para combatir el sofocante calor antes de tomar asiento junto a su chica. Antes de finalizar la jornada, se dio una ducha y procedió a cambiarse de ropa antes de atracar.
Su relación siempre discreta y alejada de los focos, no dudan en volver a la Isla Pitiusa donde disfrutaron de un día en el mar, bañándose y tomando el sol mientras intercambiaban caricias y gestos cariñosos. El tenista, algo reacio a hablar de su pareja en público, recientemente comentó a la revista Harper's Bazaar que Xisca "es una mujer encantadora" y que se siente "muy a gusto con ella". Añadió también que probablemente sea ella la mujer de su vida. ¿Cuándo sonarán campanas de boda?