LOS ANGELES 14 Dic. (EUROPA PRESS) -
Ha pasado casi un año desde que la actriz y Ryan Reynolds anunciaran su separación tras dos años de matrimonio y este 2011 la joven ha decidido sentarse y hacer balance. Muchos amores, romances y algún que otro revuelo le han traído más de un dolor de cabeza. Lejos de verse afectada, sigue hacia delante con la cabeza muy alta y con su agenda llena de proyectos.
El 2011 ha sido el año de los escarceos sentimentales de la actriz. La verdad es que no es de extrañar que tuviera una larguísima lista de pretendientes después de que volviese oficialmente a la soltería.
Su relación más sonada fue la que mantuvo durante cinco meses con el actor Sean Penn, con quien incluso se dejó ver en varias apariciones públicas.
Su última conquista podría ser el también actor Joseph Gordon-Levitt, aunque todavía no hay imágenes que confirmen su romance.
Entre unos y otros, la joven tuvo que hacer frente a la filtración de una imágenes suyas subiditas de tono que un hacker sustrajo de su teléfono móvil. Después de que toda la red la viese como Dios la trajo al mundo, Scarlett reconoció que esas imágenes privadas eran un detalle para su por aquél entonces marido, Ryan Reynolds.
Con respecto a todo esto, la actriz ha hecho balance y ha confesado a la revista 'Acces Hollywood': "Ha sido un año de subidas y bajadas" y añadía: "Realmente este año ha tenido muchas cosas inesperadas en muchos caminos preciosos y con muchos retos".
La joven, que oficialmente sigue soltera, tiene una actitud muy filosófica en su faceta sentimental y personal de la que tanto hablan los medios. "Solo tienes que saber abordarlo. Para mi, lo más importante es que no afecte a mi trabajo ni a mi vida privada en la medida de lo posible".
¿Y su deseo para el año que viene? Simplemente le gustaría poder dormir un poco más y que Barack Obama vuelva a ser presidente otros cuatro años.