MADRID, 7 Ene. (CHANCE) -
Más unidos y felices que nunca tras superar la fuerte crisis que vivieron el pasado verano después de salir a la luz la supuesta infidelidad de la influencer con el culturista Juan Faro, Sofía Suescun y Kiko Jiménez han disfrutado de un final de 2025 y un inicio de 2026 de ensueño.
Tras pasar Nochebuena y Navidad con la madre y la abuela del tertuliano televisivo -unas fechas especialmente duras después del reciente fallecimiento del abuelo del de Linares-, la pareja se ha regalado unas exclusivas vacaciones en las Islas Maldivas para celebrar Nochevieja en sus paradísiacas playas, poniendo así la guinda a un año repleto de momentos duros pero también de alegrías, en el que han cumplido su sueños de comprarse juntos una casa en la Costa Blanca valorada en más de un millón de euros.
Un viaje que han compartido al detalle a través de sus respectivas cuentas de Instagram, presumiendo de cuerpos al sol entre momentos románticos y jornadas de navegación y buceo en las que han dejado claro que están más enamorados que nunca y que su relación es irrompible a pesar de las últimas declaraciones de Maite Galdeano.
El pasado 29 de diciembre la madre de Sofía asistía a una fiesta navideña en el bingo Las Vegas y, rotunda y sin dar un paso atrás a pesar de que hace año y medio que no tienen relación, volvía a culpar a Kiko de su distanciamiento con su hija: "Creo que está equivocada. Está en ese modo por la persona que tiene al lado. Ella es lo que ha elegido y sanseacabó. No quiero saber ya nada, ni para bien ni para mal. Me ha dado un portazo como un perro de estos que abandonan. Horrible. El día que ella quiera y que se acuerde de que tiene madre, que me llame, que descuelgue el teléfono. Ahí lo dejo" sentenciaba implacable.
Este 6 de enero, coincidiendo con el día de Reyes, Kiko y Sofía han puesto fin a sus vacaciones y han regresado a Madrid para retomar sus compromisos profesionales. Lejos de venir relajados y felices tras dar la bienvenida a 2026 en Maldivas, la pareja ha llamado la atención por su seriedad y sus caras largas mientras recorrían la terminal del aeropuerto Adolfo Suárez.
Con looks coordinados con sudaderas gris con capucha ocultando sus rostros, los influencers se han mostrado de lo más distanciados y pendientes de su teléfono móvil, y además de no intercambiar palabra entre ellos tampoco han revelado cómo se encuentran y cómo han empezado el año, haciendo oídos sordos a las preguntas sobre el último dardo de Maite Galdeano. ¡Dale al play y no te lo pierdas!