Un turista español se precipita al vacío a 600 metros de altura en 'El Púlpito', Noruega

Actualizado 10/10/2013 15:53:08 CET
El Púlpito , atracción turística en Lysefjord
Foto: FACEBOOK SONDYTOUR VIAJES 

MADRID, 10 Oct. (CHANCE) -

   Un turista español muere en los fiordos noruegos tras precipitarse vacío a 600 metros de altura, como se ha hecho eco la prensa del país. La víctima estaba haciendo fotografías en una de las rocas más visitadas de Lysefjo, en 'El Púlpito'. La causa exacta y la identidad del fallecido aún se desconocen.

   El suceso ocurrió la tarde del martes pero el cuerpo no fue encontrado hasta el miércoles por un grupo de escaladores. El fue trasladado al hospital Stavanger University para realizarle la autopsia. Un policía local, Odd-Bjorn Næss, ha afirmado que es la primera vez que alguien se cae desde 'El Púlpito'.

   Una zona peligrosa al no estar protegida por ninguna valla y por la gran fuerza con la que sopla el viento en esta plataforma rocosa. Hacia el final del camino hay cortados que caen a unos 500 metros de altura hasta el Lysefjord y no hay ni un cartel que avise del peligro aunque las autoridades informan de ello según han asegurado. Esta atracción turística es visitada por unas 200.000 personas al año.

   Nadie vio nada, hasta que algunos testigos oyeron algún grito.  Kjell Helle Olsen, uno de los líderes de la asociación local de senderismo, afirma que "siempre tenemos miedo de que esto puede pasar", según ha recogido Norwegian Broadcasting (NRK).

EL GRAN CAÑÓN DEL COLORADO OTRA ACCIÓN DE VÉRTIGO

   El Gran Cañón del Colorado decidió crear un gran mirador que permite caminar sobre una enorme plataforma semicircular de cristal y acero construido sobre un precipicio a 1.200 metros de altura y disfrutar de las impresionantes vistas. Una atracción por la que pasan 4,5 millones de personas anualmente que se inauguró en abril del 2007. Hasta entonces verlo te permitía disfrutar de sus inigualables vistas sin estar acristalado, pero ahora uno puede tener la sensación de "asomarse" sin correr el riesgo y estar "dentro del acantilado".

   Aun así, en otra zona, justo en octubre de ese mismo año, una niña se precipitó desde una altura de 137 metros.

    Un final muy distinto al que ha sufrido un pasajero que ha conseguido realizar un aterrizaje forzoso sin saber pilotar. Leer más aquí...

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