MADRID, 5 Mar. (CHANCE) -
En uno de los momentos más dulces de su vida tanto a nivel personal como profesional, Vicky Martín Berrocal está completamente inmersa en las grabaciones de su próximo proyecto, un documental en el que comparte protagonismo con las mujeres de su vida: su madre Victoria Serrano, su hermana Rocío Martín y su hija Alba Díaz, 'Las Berrocal'.
Al más puro estilo Kardashian, la andaluza ha abierto las puertas de su vida para mostrar cómo es su día a día de trabajo -combinando su faceta de diseñadora con su podcast y sus colaboraciones en diferentes medios de comunicación-, pero también en su vida más personal, en la que no faltan viajes en familia -en la docuserie las veremos en Marraketch y en la exclusiva estación de esquí de Gstaad en Los Alpes suizos entre otros destinos- y los buenos momentos en compañía de sus amigos, entre los que hay numerosos rostros conocidos.

De ahí que haya querido reunir a los más cercanos para grabar uno de los capítulos más especiales de su documental en un conocido restaurante de la capital. Entre ellos, Laura Sánchez, Begoña García Vaquero y Pedro Trapote, Raúl Gracia 'El Tato', o Carlos Latre. También Boris Izaguirre y Nieves Álvarez, que acaparó todos los flashes con un look compuesto por pantalón de charol en burgundy y jersey de punto con detalles vegetales en 3D al tono.

Pero sin duda la gran protagonista de la cena fue Vicky, como no podía ser de otra manera. Deslumbrante, la diseñadora hacía su aparición como una verdadera estrella luciendo un traje de corte oversize en color gris con raya diplomática que combinaba a la perfección con guantes largos en negro, bolso de mano de piel y stilettos en el mismo tono.

Mientras que Laura Sánchez destacó el cariño que tiene por las Berrocal, a las que conoce desde hace años y a las que quiere como si fuesen de su propia familia, Jedet evitó opinar sobre la polémica protagonizada por Karla Sofía Gasgón -ya que ella también optaba al papel que finalmente consiguió la de Alcobendas en la película 'Emilia Pérez'- y se ha limitado a "desearle el bien a todo el mundo. He aprendido a morderme la lengua y no voy a opinar que ya me he metido en muchos fregados muchas veces".