BERLIN 16 Feb. (EUROPA PRESS - Sandra del Caño Morales) -
Por si fueran pocos los eventos sociales en los que las celebrities sacan a pasear sus mejores galas por las más glamourosas alfombras rojas de esta semana, uno más se ha unido a la larga lista, el Festival de Cine de Berlín, donde tres de nuestras españolas han defendido como nadie nuestra moda.
Sin duda, Clara Lago fue la gran protagonista de la Berlinale. Con un vestido largo, entallado, de escote asimétrico y abertura lateral, la joven actriz brilló como una auténtica celebrity. El color escogido, el nude, no podía ser de otra manera, y los materiales empleados en la confección del vestido, una deslumbrante y muy trabajosa combinación de paillettes y plumas.
No hay que pasar por alto el suave raso con el que el diseño estaba hecho ni tampoco los fantásticos peep toe beige y ribeteados en dorado con los que la actriz paseó derrochando glamour a cada paso que daba por la alfombra roja del Festival de Berlín. Los mismos que utilizó para subirse a recoger su premio 'Shooting Star', algo así como Mejor Actriz Revelación.
Las otras dos grandes embajadoras de nuestro país fueron Natalia Verbeke y Carmen Maura. Ambas han presentado en la Berlinale la comedia francesa 'Les femmes du 6éme étage', de Philippe Le Guay, que narra las aventuras de un grupo de emigrantes españolas en el París de los 60.
Natalia, para lo noche, optó por un vestido largo y negro, de corte imperial, con un discreto escote en v y cinturón con motivos plateados entallado a la cintura. Parecida era la falda que Carmen eligió para el evento, aunque morada y de tablas. La chica Almodóvar la combinó con una chaqueta de fondo negro y multicolores brillantes que dibujaban divertidas y coloridas formas.
Para el look de día, Verbeke, ataviada con un sencillo y precioso vestido negro con topos rojos, por debajo de la rodilla, que combinó de manera inmejorable con una estilosa americana y unos salones también en negro, volvió a presumir de simpatía y belleza. Por su parte, Maura lució unas mallas drapeadas con botas y, como prenda llamativa, una chaqueta multicolor que no podría pasar nunca desapercibida.