LONDRES 7 Sep. (EUROPA PRESS - Alba M.Villamor) -
Qué fatalidad, con el tipín que se les está quedando a las hijas de Sarah Ferguson y lo poco que saben salir airosas en lo que a estilismo se refiere. Y es que su presencia en el cumpleaños de Freddie Mercury ha dejado constancia de que Beatriz y Eugenia son fieles seguidoras de la ropa espantosa.
El martes por la noche se celebró una fiesta por todo lo alto en el hotel Savoy de Londres, en la que se celebró el 65 cumpleaños del desaparecido Freddy Mercury y donde no faltaron multitud de caras conocidas dispuestas a disfrutar de la noche a ritmo de la música británica. Además, sirvió para ayudar a la fundación 'Mercury Phoenix Trust' en su lucha contra el sida.
No sabemos si nuestras hermanísimas compraron algo en la subasta, pero si alguien vendía algo de estilo, Beatriz y Eugenia deberían haber apostado al alza, porque, ojo: qué despliegue de errores cometen estas dos jovencitas cada vez que aparecen.
Y eso que pensábamos que tenían un estilista, pero, una de dos, o solo era un bulo o le dan muchos días libres. Eugenia patinó combinando un vestido rojo de licra con una torerita de lentejuelas plateadas y unos zapatos de charol negro con puntera redondísima. En fin una mezcla que no sabríamos por donde cogerla.
Pero si alguien se ganó una vez más el cero más redondo del planeta esa es Beatriz, que se colocó un vestido morado tres tallas más grandes, con unas extrañas flores en la falda, unas mangas negras transparentes, un collar con más cruces que un Viacrucis y unos zapatos con la puntera de pato. Sin duda una mezcla con la que en un carnaval la hubiesen nombrado 'Diosa', pero que en una fiesta de tal calibre no se merece ni un aplauso.