Nuestra actitud frente a la responsabilidad: Clave para resolver los problemas

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Actualizado 05/03/2016 16:51:16 CET

   MADRID, 5 Mar. (CHANCE) -

Desde CHANCE te traemos un nuevo artículo de Nano López, el coach para organizaciones y adolescentes, que nos habla esta semana de nuesta actitud frente a la responsabilidad de afrontar los probelmas.

   A lo largo de nuestra vida nos encontramos muchas veces con barreras que hay que saltar y en la mayoría de las ocasiones nos parecen increíblemente imposibles. La constante búsqueda de resolución de estos conflictos nos causa un enorme desgaste emocional. Lo que siempre solemos preguntarnos es ¿Soy lo suficientemente competente? Sin darnos cuenta vivimos en una exigencia que pensamos que es buena y, sin embargo, nos carga la mochila.

   Queremos llegar a la perfección sin darnos cuenta de que la perfección no existe, es una simple percepción del valor que le darnos a las cosas. Obviamente, eso no significa que no debamos tener la intención de llegar a lo que nosotros consideramos que es perfección, con lo cual debemos pensar que lo importante no es la meta, sino el camino para llegar a ella.

   Hay muchas veces que nos creemos que las cosas las debemos hacer porque estamos obligados a ello. Sin embargo, no tenemos que olvidar que siempre tenemos la opción de elegir y que si elegimos hacer algo es porque verdaderamente tenemos un motor que nos ayuda, que nos prepara para ser competentes para ello, y que nos ayuda a que nuestra vida sea lo más cercana a la felicidad posible.

   Hay muchas veces que nos encontramos a personas a las que la vida les ha puesto barreras difíciles y directamente han tirado la toalla. Para poder superar alguno de estos trances, lo primero que tenemos que hacer es tratar de analizar el problema y detectar las creencias limitantes que tenemos.

   Debemos analizar lo que nosotros vemos como problema y buscar la parte objetiva para después pensar qué podemos hacer nosotros como responsables directos ante ello.

   Es habitual que cuando hay algo a lo que no sabemos responder, nos sintamos culpables. No hay que olvidar que la responsabilidad no es culpa o resignación, es un espacio donde libremente elegimos atender unas demandas, asumimos el control, nos comprometemos y nos hacemos competentes para ello. Tampoco debemos olvidarnos de la reflexión que moralmente hacemos de las consecuencias de un acto responsable.

LA IMPORTANCIA DE NUESTRA POSICIÓN

   Tenemos que tomar una posición responsable eligiendo las acciones que interpretaremos en cada momento y tomemos una visión clara de si esa responsabilidad es adquirida o asumida.

   Si consideramos que es una responsabilidad asumida corremos el peligro de sentirnos víctimas e integrantes del problema. Si nos sentimos víctimas seguramente que lo que esperemos sea que alguien o algo nos salve de ese problema.

   Sin embargo, si aceptamos la responsabilidad como adquirida nos veremos como parte del problema, con lo cual parte de la solución. Nos haremos protagonistas directos y tomaremos conciencia de que podemos aprender y hacer diferente para resolver ese problema que nos ha surgido. Así crearemos un espacio de búsqueda sin dejar que las circunstancias decidan por nosotros. Obtendremos unos resultados que estén más alineados con nuestro propio bienestar.

   Recordemos que hay tres tipos de personas en el mundo: las que hacen que las cosas sucedan, las que miran como suceden las cosas y las que se preguntan qué demonios sucedió y qué podemos hacer.

   Seamos los protagonistas de nuestra propia pregunta y daremos con las respuestas adecuadas.