La carta viral que explica cómo se sienten los jóvenes superdotados

Actualizado 22/10/2016 12:32:37 CET

   MADRID, 22 Oct. (CHANCE) -

Shakira, Piqué o Natalie Portman son algunos de nuestros famosos superdotados más conocidos. Ellos como tantos otros tienen una inteligencia superior a la media, un hecho que en muchas ocasiones se puede convertir en un gran inconveniente.

Y es que la realidad en nuestro país es que un alto porcentaje de alumnos superdotados terminan en fracaso escolar y con problemas emocionales por no recibir educación especial. Los motivos de este fracaso pueden deberse a la falta de un profesorado especializado que esté formado en atender a estos niños y jóvenes brillantes. Este sentir es el que se ha hecho patente en el IV Congreso de Superdotación y Altas Capacidades en CaixaForum, organizado por El Mundo del Superdotado (www.elmundodelsuperdotado.com) y su Fundación, presidida por Carmen Sanz Chacón.

En este encuentro se ha dado voz a una niña de 12 años que ha contando en esta carta viral cómo se siente ella como superdotada y cómo un programa educativo le ha hecho recuperar la ilusión por los estudios:

"Buenas noches, quería empezar explicando: ¿Por qué es importante que haya este tipo de programas en los centros educativos? Empecemos por el principio.

Cuando una profesora a la que no conocíamos de nada más que de verla por el pasillo nos juntó en una clase y nos dijo que éramos de altas capacidades, nos sentíamos genial, porque claro, éramos los 'elegidos' como los denominamos nosotros, pero pronto nos puso los pies en la tierra.

Si no sabes tratar con la sociedad con la que convives, ésta puede rechazarte.

Nuestro ejemplo: El instituto.

Primero, nuestra profesora Aurora nos dijo que íbamos a participar en un concurso de robótica... ¡De robótica!, ¡Si soy una inútil con la robótica!

Bueno, o eso pensaba hasta que llegó el momento de construir, programar, investigar y trabajar en equipo con mis compañeros (Ahora quiero ser ingeniera).

No me lo podía creer, el trabajo no lo estaba haciendo yo sola como siempre lo había hecho, sino que todos estaban trabajando, nos entendíamos, tanto los más pequeños como los más grandes hacían un equipo donde cada uno aportaba algo distinto, y lo más importante, nos dimos cuenta de que no estábamos solos.

Había gente con nuestros mismos problemas, pensamientos e inquietudes. ¡Existen!

¿Qué me ha aportado motivación y desarrollo?

En mi caso, yo quise echar mis estudios por tierra porque pensaba que no merecía la pena.

¿REGAÑADA U ODIADA?

La gente sólo se acercaba a mí para pedirme los deberes o para copiar en exámenes... ¡Gente con la que nunca había hablado antes!

Y al final la perjudicada era yo. La que hacía los deberes todos los días se llevaba la bronca por prestarlos, la que era regañada por dejarse copiar, y la que se iba fuera de clase por chivar las respuestas, pero si no lo hacía, ¿me odiarían?

Mi solución fue clara, si no hago los deberes, hago mal un examen y no me sé la respuesta, ¿quién me iba a preguntar?

Y lo hice.

Esa asignatura me hizo reaccionar, ¿por qué iba a cambiar cómo era por los demás?

Lo que nos enseña esta asignatura es, eres como eres, no te dejes llevar.

Me ha aportado las ganas de trabajar, las ganas de esforzarme y me ha enseñado a ser fuerte, y a soportar lo que venga.

Cuando hablo de "la asignatura" en verdad me estoy refiriendo a mi profesora Aurora Rubio Gil, ella es capaz de motivar a cualquiera de cualquier cosa.

Lo que quiero decir es que esta asignatura no funcionaría sin un buen líder a la cabeza.

Alguien que sea como nosotros, que nos entienda, que nos saque adelante, que haya pasado por las cosas por las que estamos pasando y que sepa decirnos cómo nos sentimos incluso mejor que nosotros lo sabemos es como tener una almohada que no va a dejar que te hagas daño incluso si caes, y esa sensación es la que yo me llevo para el resto de mi vida, eso es lo que me ha aportado MyD.

Saber que alguien se preocupa por ti, esa certeza es el mejor sabor de boca que me he llevado.

¿Qué hubiera sido diferente si no la hubiera cursado?

¿Qué no sería diferente? Todo lo sería.

Iría fatal en mis estudios, la relación con mis padres sería mala, y los típicos problemas adolescentes que suelen acarrear el suspender, sería más sensible, y mi círculo de amistades sería totalmente distinto.

He conocido a mucha gente muy interesante, y ya sé lo que quiero estudiar y a lo que quiero dedicarme.

Si no hubiera existido, a lo mejor hubiera estudiado algo que no me gusta, y al contrario, ha ayudado a algunos alumnos a darse cuenta de algunas cosas que no le gustan.

Todos hemos hecho amigos, y gente que era solitaria ahora sonríe por los pasillos, su cara brilla, no van pegados a las paredes, y no tienen miedo de mostrarse como son.

Gracias por vuestra atención, gracias a nuestra profesora Aurora, y gracias a la gente que permitió que esto fuera posible y por favor, esto es algo muy grande, haced que se implante en otros centros, no permitáis que ni un solo niño más camine con miedo por el instituto y se vea obligado a estar sólo y a tener que dejar de sonreír".