MADRID, 28 Sep. (CHANCE) -
¿Me he dejado las llaves? No se si he cerrado el coche ¿tengo que adelgazar? No sé si me dará tiempo a llegar si sigue lloviendo... frases que nos son familiares de personas que se preocupan con facilidad.
Si eres uno de ellos ¡enhorabuena! porque un estudio neurocientífico del Centro Médico Downstate de la Universidad Estatal de Nueva York (EE UU) muestra que hay una relación directa entre inteligencia y mucha preocupación, es decir, una cosa implica la otra.
Se trata de dos rasgos evolutivos en el ser humano correlacionados, que aunque suele ser considerado algo malo en una persona, pero no lo es según este estudio, ya que puede salvarnos la vida en ocasiones peligrosas, y aunque suene aburrido, al no asumir riesgos, tienen más posibilidades de sobrevivir.
Para averiguar esto se hizo un test de CI en pacientes con trastornos de ansiedad y se comparó con voluntarios sin trastornos. El alto cociente intelectual aparecía asociado a mayor nivel de preocupación, pero no en los voluntarios.
El estudio apunta a que tanto la preocupación como la inteligencia están caracterizadas por una falta de colina y otros compuestos relacionados en el cerebro, y este puede ser uno de los orígenes de todo.