MADRID, 23 Sep. (CHANCE) -
La tercera gala de Jorge Javier Vázquez al frente de GH arrancó con la expulsión de Álvaro. El arquitecto sevillano era reclamado por El Súper, que en el confesionario le soltó la bomba de su salida disciplinaria.
El 'vikingo de Hispalis' se quedó atónito, pero sin apenas respiro dio muestras de arrepentimiento para alegría del maestro de ceremonias de, que no sabía por dónde le podía salir la posterior entrevista en plató. Ni que decir que la casa se quedó muda cuando fue informada del castigo recibido por su compañero de convivencia durante apenas 15 días. Pol, el de la petaca o la baguette en todo lo alto, fue el menos sorprendido y apuntó a un comentario de Álvaro a Alain sobre una enfermedad como el detonante de la marcha del andaluz.
Después de una breve conexión con las dos primeras expulsadas históricas, llegó la esperada entrevista a Álvaro, que se disculpó por su manera de hablar. Otra cosa fue su cara cuando el espacio emitió sus vídeos en cascada. "No han entendido cómo soy realmente. Jamás haría daño a nadie", se defendía el aparejador ante las incisivas preguntas del presentador. "Ha sido un equívoco. Lo siento", agregó el sancionado antes de acompañar a su madre en la grada.