Por qué las cebollas te hacen llorar y cómo lo puedes evitar - UNSPLASH
MADRID 22 Feb (EUROPA PRESS)
Una de las verduras estrella de la cocina son las cebollas. A pesar del debate sobre su textura o sabor -ya que algunas personas no quieren poder masticarla o saborearla- es prácticamente irremplazable. Aporta dulzor natural o acidez, es un ligante para las salsas y tiene varios beneficios para la salud.
Sin embargo, cualquiera que las haya manejado en la cocina conoce su efecto lacrimógeno en el momento en el que se empieza a cortar. Cada una tiene un efecto más o menos potente, pero utilizarlas es incómodo y molesto cuando no se puede ver mientras se cocina.
POR QUÉ LAS CEBOLLAS TE HACEN LLORAR
Como la mayoría de las cosas en el mundo, la respuesta está en la ciencia. Al cortar una cebolla, se está dañando sus células, y como reacción, libera enzimas como la alinasa y precursores azufrados.
Esto desencadena una reacción que genera un gas lacrimógeno que se dispersa en el aire y reacciona con la superficie del ojo. Como mecanismo de defensa, los ojos generan lágrimas para diluir y expulsar el irritante.
¿SUCEDE SOLO CON LAS CEBOLLAS?
La cebolla no es la única comida que genera esta reacción, pero es posiblemente la más notoria y evidente. El chile puede causar reacciones, pero no es por su corte, sino por el compuesto que contiene que le da ese sabor picante; el ajo también puede irritar los ojos y la nariz, junto con los puerros y la cebolleta.
Curiosidad: Solo la familia del Allium, a la que pertenece la cebolla, los puerros y los ajos, generan el mismo gas lacrimógeno como mecanismo de defensa.
Las cebollas liberan este compuesto porque es una forma de autodefensa natural; cuando un animal o un insecto quiere comerlas, genera un efecto disuasorio. Sin embargo, diferentes factores afectan el nivel de irritación que pueden provocar:
Variedad: Las cebollas dulces tienen menos azufre, según recoge National Geographic, por lo que liberan menos gas lacrimógeno. Lo opuesto también es cierto: las cebollas picantes, como las rojas, pueden ser más irritantes porque hay una mayor concentración de elementos.
Frescor: Cuanto más vieja sea la cebolla, más activas son sus enzimas, por lo que pueden provocar más lágrimas
CÓMO EVITAR LLORAR
Hay varios métodos que pueden ayudar a reducir la irritación cuando se está cocinando con cebollas.
El frío: Enfriar esta verdura puede bloquear la reacción de las enzimas. Se pueden guardar en una nevera o congelar durante media hora antes de su uso y dejar enfriar cinco minutos.
Agua Corriente: Abrir un grifo mientras se está cortando una cebolla genera más hidratación en el aire, lo que entorpece la evaporación y dispersión del gas lacrimógeno.
Usar un ventilador: Utilizar un ventilador mientras se esté manipulando una cebolla puede ayudar ya que el movimiento del aire puede dispersar el gas.
Utilizar gafas selladas: Aunque parezca gracioso, el uso de este tipo de gafas evita que el gas lacrimógeno haga contacto con los ojos.