Actualizado 22/10/2015 16:37 CET

Cámbiame: Conchita, una 'pija' venida a menos que no limpiaría escaleras

   MADRID, 8 Oct. (CHANCE) -

   Hoy Cámbiame nos ha dejado a toda la redacción de CHANCE en shock. Fríos, helados, como un polo o casi como un témpano de hielo tras contemplar ese espectáculo tan bochornoso de una mujer que ha despreciado al propio programa, que pretendía ayudarla y sobre todo al estilista que había puesto sus ilusiones, Pelayo Díaz. Que te guste o no el cambio puede ser normal... pero lo que ha pasado hoy es el tópico de la realidad supera la ficción.

   Conchita ha sido la única participante de Cámbiame que ha removido conciencias y ha dejado trastocados a los tres estilistas del programa, como Natalia Ferviú que no ha dado crédito ante todo lo que ha acontecido en el programa de hoy como también Cristina Rodríguez que ha dado un discurso de lo más sincero y visceral y que ha hecho que Marta Torné rompiera a llorar.

   Y qué decir de Pelayo, el cual había puesto su fe y sus ganas en Conchita para ver como alguien ha tirado por la borda un trabajo casi exquisito. Pero, ¿qué ha ocurrido en el plató de Cámbiame este jueves 8 de octubre?

CONCHITA: LLEVANDO SIEMPRE EL MISMO VESTIDO, LA CASA LLENA DE JUGUETES Y 400€ PARA SUBSISTIR

   La historia de Conchita a priori puede parecer de lo más normal, llena de dramas que cualquiera puede tener en la vida debido a la crisis que ha dejado muchas víctimas de la pobreza, como incluso no poder cambiarse casi de vestido y el no acabar de superar una separación acabando de tener a su hija hacía ocho meses... La verdad es que era todo un drama... 

   Sin embargo, lo que podía parecer una necesidad, se ha transformado en una exigencia por parte de alguien que todo el mundo ha tachado de clasista. Y es que Conchita ha aparecido con un vestido rojo monísimo de cóctel, con unos stilettos en rosa de ante y bien maquillada con su hija, espectacular en el front row del plató. Realmente estaba muy mona, como para que la hubieran dicho "Vete por donde has venido"... pero su speech hizo que quisiéramos saber como era esa mujer que contaba que tenía toda su casa plagada de peluches y tanto que lo era...¿Habría alguno de la feria? Uy, Conchita perdona... ya sabemos que no.

   Decenas y decenas de peluches, desde Dumbo, a Minnie pasando por un Furby ¿perdona? Pero, ¿qué pinta un Furby en la casa de una pija de estilo? Tantos peluches tenía que los usaba hasta para tapar los desconchones de la pintura de la pared porque no tenía dinero para permitírselo.

   La pobre Conchita solo tenía un vestido para todo, para ir a pedir trabajo -que le era muy difícil conseguirlo-, para ir a dar una vuelta, para ir a comprar el pan...

   

   A raíz del fracaso de su matrimonio hace 20 años, Conchita y su hija Belén se han visto abocadas a vivir con solo 400€ de pensión. Sin encontrar trabajo, esta mujer no ha podido avanzar y se ha quedado "estancada" como ella mismo ha dicho en diversas ocasiones. Una pena, porque podríamos bien pensar que todo lo destinaba para su hija hasta que se truncó el argumento.

  Pero ya nos intuíamos que esto no acabaría bien debido a las primeras frases que ha dicho: "Mi vida ha sido muy cómoda, muy fácil, muy acomodada porque mis padres han tenido un nivel alto" y que su padre era el que le daba dinero hasta que papaaa murió y su madre le cortó el grifo.

   Más leña al fuego ha echado la hija de Conchita, Belén, asegurando que "no se lo merecen" el estar en esa situación. Ojipláticos nos hemos quedado al escuchar estas palabras a través de nuestros oídos. Además, nos aventuramos a ir más allá, ¿por qué Belén si ha tenido más cambios de look que su madre durante el programa por sí misma? ¿Por qué van tan arregladas, maquillaje y peinadas de peluquería y casi con botox de por medio?

CONCHITA EN CÁMBIAME: "FREGAR SUELOS ES DENIGRANTE"

   La actitud clasista que le ha reprochado Pelayo -y más de medio Twitter- de Conchita no llegaba a su fin. El estilista al querer indagar más sobre la historia de esta mujer, ha descubierto que no se equivocaba en comentar que era muy clasista. Y es que esta mujer no encuentra trabajo, pero si le sale uno de limpiadora de casas o de escaleras, no lo haría ya que le parece "denigrante". De hecho le ha ofrecido uno Pelayo para la semana que viene y casi se le ha caído el mundo encima.

   

   Y claro, algo que no ha sentado bien ni a los estilistas ni tampoco a los seguidores del programa. Cristina Rodríguez ha confesado que sus padres "eran muy pobres". "Mis padres no se podían levantar de la cama porque no tenían para comer. Y si mi madre se hubiese quedado sentada en el sofá esperando a que los euros llegaran del techo, yo estaría muerta", comentaba una emocionada Cristina y también ha hecho saltar las lágrimas de Marta Torné.

   Y qué decir de la hermana que también con un carácter altivo afirmaba que no ayudaba a Conchita, ni que se lo había replanteado, porque para dar dinero a ella, sus hijos aseguran que ya se lo gastan ellos.

#CÁMBIAME84 ARDE EN LA RED

   La red también se ha quedado pasmada ante todo lo que ha ocurrido y no ha dudado en comentar su malestar contra Conchita porque ella nunca, pero nunca se había puesto pantalones porque ella es de vestido y de ser princesa (queridos chanceros que eso no lo apostillamos nosotros, que esto lo ha dicho ella misma).

   Pelayo le ha puesto un look ideal de un vaquero remangado con unos zapatos de salón y un jersey de lana ancho de amplio cuello vuelto, al más puro Isabel Preysler o Naty Abascal y casi le da un yuyu. Así que la red ha comenzado a arder por momentos: "Dos siglos de lucha por los derechos de la mujer se han ido a tomar por culo en medio programa", aseguraba una tuitera.

   "Esa no es señora ni es nadie. Una vergüenza para la mujer del siglo XXI. Gandula, mantenida. ASCO", comentaban otros o "Los pantalones no son signo de masculinidad, eso sí, tus valores han tirado a la basura años de avance contra el machismo. #cambiame84" y otras perlas más hemos podido encontrar en Twitter bajo el hashtag del programa.

   Y ¿el cambio? Pues a nosotros nos ha gustado mucho pero parece que a Conchita no era de su agrado, porque ponerle unos pantalones es como casi transformarse en "hombre". En definitiva, que ha ido a ver si le cambiaban la vida y finalmente ha visto que se ha quedado con aspiraciones a seguir en la clase alta... pero malviviendo con un dinero que no le da para más. Tendría que haber ido a otro programa como... ¿Supernanny para madres?