MADRID, 12 Sep. (CHANCE) -
Rocío Flores reaparecía públicamente este viernes en '¡De viernes!' tras casi tres años sin pisar un plató de televisión para hablar de su vida y enfrentarse a todo lo que se ha dicho de ella después del documental de su madre, 'Rocío, contar la verdad para seguir viva'.
Lo primero que quiso dejar claro la joven es que "la decisión unánime de que esté hoy aquí es porque me llamó la productora y porque todas las personas que me hicieron todo el daño que me hicieron un día no están aquí hoy".
Sorprendentemente, la nieta de Rocío Jurado aseguraba que "mi padre no está de acuerdo con que esté aquí esta noche", pero "también tengo derecho a expresarme para que la gente sepa cómo he vivido todo este tiempo".
Después de agradecer a toda la gente que le ha apoyado estos años, a Ana Rosa Quintana y Xelo Montesinos por el traro que recibió de ellas cuando colaboraba en su productora, la joven confesaba que "todo lo que me ha pasado este tiempo es una cosa muy grave" y, por tanto, su prioridad "ante todo es lo que está judicializado y eso no lo voy a tratar en un plató de televisión".
Sin embargo, lo que nadie esperaba es que la nieta de la Jurado fuese a enfrentarse a Terelu Campos por el comentario que esta hizo la semana pasada asegurando que ella ha sido testigo de momentos buenos de ella cuando sus padres ya estaban separados.
Aprovechando una pregunta de la colaboradora de televisión, Rocío le decía que "conmigo has coincidido tres veces contadas en mi vida", por lo que es imposible que tenga recuerdos felices de ella cuando sus padres ya estaban separados.
Terelu le preguntaba por su hermano y por el gusto de este por la música de su abuela y volvía a asegurar que había sido testigo de su adoración... pero Rocío le respondía: "Si tu verdaderamente hubieses sentido un amor incondicional por él, te hubieses preocupado por él todos estos años, cosa que no has hecho" y añadía: "Si hubieras querido llamar a mi hermano, lo hubieras hecho y mi hermano te hubiese cogido el teléfono".
La hija de María Teresa Campos, que no quería entrar en conflictos con la joven, argumentaba que "en esos años en los que tú no vivías con tu madre, sí lo hacía tu hermano e ibais a casa de mi madre, comíais los fines de semana... pero eso no significa que no haya ocurrido".
La discusión no ha llegado a más aunque los rostros lo decían todo, sobre todo el de Terelu, mordiéndose la lengua para no protagonizar un enfrentamiento público con la hija de la que considera su hermana.