Actualizado 01/12/2017 14:09 CET

Se confirman estrellas errantes en el puente de las Nubes de Magallanes

Grande (izquierda) y Pequeña Nube de Magallanes
ÁNGEL R. LÓPEZ-SÁNCHEZ (AAO/MQU).

   MADRID, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Astrofísicos han confirmado por primera vez la detección de estrellas viejas en el Puente de Magallanes, estructura de gas arrancado de las Nubes de Magallanes, satélites de la Vía Láctea.

   Dirigidos por científicos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), un equipo internacional usó el instrumento 2dF en conjunción con el espectrógrafo AAOmega en el Telescopio Anglo-Australiano (AAT), para conseguir datos de unas 1.500 estrellas individuales en esa región del cielo.

   Nuestra galaxia, la Vía Láctea, posee dos pequeñas galaxias "satélite" a su alrededor: las Nubes de Magallanes. Solo visibles desde el Hemisferio Sur, la Pequeña y la Gran Nube de Magallanes parecen dos objetos aislados, pero, en realidad, ambas galaxias están unidas por una estructura de gas: el Puente de Magallanes. El material de dicho puente ha sido arrancado de las Nubes de Magallanes como consecuencia de interacciones entre ambas.

   Las observaciones con 2dF revelaron que ciertas estrellas dentro de la región del cielo donde se halla el Puente de Magallanes se mueven de forma distinta a como lo hacen las estrellas de la Vía Láctea. No obstante, su movimiento coincide con el del Puente de Magallanes.

   Los datos han permitido estimar que la edad de estas "estrellas errantes" está comprendida entre los mil y los diez mil millones de años. Sin embargo, el Puente de Magallanes se formó hace unos 200 millones de años, edad mucho más joven que la de las estrellas ahora detectadas en él, por lo que en realidad esas estrellas debieron ser arrancadas de alguna de las dos galaxias (o quizás de ambas).

   Los modelos dinámicos que explican la formación del Puente de Magallanes ya habían predicho que el gas debería estar acompañado por una componente estelar, pero han sido estas observaciones las que han confirmado, por primera vez, que esto es así. "Aunque existían algunos indicios de la existencia de estas estrellas, los datos obtenidos con el AAT han permitido por primera vez confirmar la existencia de estas "estrellas errantes" mucho más viejas que el Puente de Magallanes", comenta Carrera.

   "Una gran parte del gas y de las estrellas de las Nubes de Magallanes fue 'arrancada' por fuerzas de marea. Comparando con modelos dinámicos se puede concluir que esto ocurrió hace unos 200 millones de años, cuando las dos galaxias tuvieron un gran acercamiento entre ellas del cual nació el Puente de Magallanes", indica Noelia E. D. Noël, doctorada en Astrofísica por la Universidad de La Laguna (ULL) y el IAC y actualmente investigadora de la Universidad de Surrey en Reino Unido.

   Las fuerzas de marea que actúan sobre las galaxias son similares a las que causan las mareas en los océanos terrestres debido a la atracción gravitatoria de la Luna, pero los datos espectroscópicos obtenidos en el AAT también han servido para determinar la composición química de las estrellas detectadas dentro del Puente de Magallanes. "Gracias a la combinación de la información sobre la composición de estas estrellas y su cinemática se ha podido determinar inequívocamente que estas estrellas se crearon en la Pequeña Nube de Magallanes", señala Carrera en un comunicado.

   Las interacciones y fusiones entre galaxias eran muy comunes en el Universo primitivo, pero en la actualidad todavía son frecuentes. Tal es así que la propia evolución de las galaxias está dominada por dichos encuentros. "Las interacciones entre galaxias pueden distorsionar e incluso modificar radicalmente la morfología de los sistemas involucrados. Durante estos acercamientos existe intercambio de material entre ellas, creando regiones donde se forman nuevas estrellas y arrancando, a menudo, gas y estrellas", comenta López-Sánchez.

   Los resultados de este trabajo, que ha sido publicado en la revista científica especializada "Monthly Notices of the Royal Astronomical Society", proporcionan información clave sobre los mecanismos involucrados en las interacciones de galaxias, según el IAC.