Las normas sociales nos ayudan a entender cuándo debemos decir la verdad y cuándo no, para evitar hacer daño. Pero, ¿cómo se aplican estas normas a los robots, que cada vez trabajan más con humanos?
Para entender si los humanos pueden aceptar que los robots digan mentiras, los científicos pidieron a casi 500 participantes que calificaran y justificaran diferentes tipos de engaños de los robots.