Las fallas activas de La Palma aún se desplazan lentamente y afectan a viviendas desde los años ochenta

Archivo - La casa del residente de la Palma, Manuel de 66 años, en Tacande, a 25 de febrero de 2022, en El Paso, La Palma, Canarias (España). Manuel lleva veinte días viviendo de nuevo en su casa después de que el volcán paró de emitir lava. El día de la
Archivo - La casa del residente de la Palma, Manuel de 66 años, en Tacande, a 25 de febrero de 2022, en El Paso, La Palma, Canarias (España). Manuel lleva veinte días viviendo de nuevo en su casa después de que el volcán paró de emitir lava. El día de la - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo

SANTA CRUZ DE LA PALMA 30 Ene. (EUROPA PRESS) -

Las dos fallas activas de La Palma --Tazacorte y Mazo-- continúan desplazándose cuatro años después de la erupción del volcán 'Tajogaite', y afectan a viviendas e infraestructuras al menos desde los años ochenta.

Así lo recoge una investigación de un equipo de científicos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC) publicada en la revista 'Natural Hazards', y divulgada este viernes, señala que estas fallas contribuyeron a guiar el ascenso del magma durante la erupción y aún siguen influyendo en la deformación superficial poseruptiva.

El estudio, encargado por el Ayuntamiento de El Paso, señala que muchas viviendas en el municipio vienen siendo reparadas desde la década de 1980 debido a las mismas fracturas, lo que indica un deslizamiento de fallas continuo desde las etapas preeruptivas hasta las poseruptivas, y la velocidad de deslizamiento ha aumentado "drásticamente".

Así, aunque se produjo actividad sísmica superficial durante la erupción, la ausencia de sismicidad instrumental actual sugiere que las fallas han revertido a un comportamiento de deslizamiento asísmico.

Por ello se entiende que es "esencial" el monitoreo de este deslizamiento, tanto para comprender la deformación en curso como para fundamentar la planificación futura del uso del suelo, ya que estas fallas pueden representar un riesgo sísmico.

Según una novedosa técnica a partir de un fisurómetro de precisión, las fallas se desplazan entre 0,24 y 2,80 milímetros al año.

El IGME-CSIC resalta en una nota que aunque esta metodología se ha aplicado en un contexto de emergencia, la metodología ha demostrado ser útil para delinear zonas de falla activas a través de patrones de fractura superficial, aunque se deben integrar otras herramientas vía satelital para un monitoreo integral.

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