Actualizado 16/05/2013 20:45

Primera evidencia de neutrinos de origen cósmico

Antártida
NSF/F. PEDREROS

MADRID, 16 May. (EUROPA PRESS) -

El telescopio de neutrinos IceCube, situado en la Antártida, ha informado de la detección de 28 neutrinos de alta energía que podrían tener su origen en fuentes cósmicas. Dos de estas partículas alcanzaron energías mayores que 1 petaelectronvoltio (PeV), miles de veces mayores que las de los neutrinos producidos en aceleradores de partículas.

Estos resultados, que fueron presentados en una conferencia científica en la Universidad Wisconsin-Madison (Estados Unidos), amplían las primeras detecciones de neutrinos altamente energéticos realizadas en abril de 2012. En este caso, los neutrinos tenían una probabilidad cercana al 99 por ciento de ser de origen astrofísico.

Según ha explicado el físico español Carlos Pobes, en el caso de abril de 2012 no se podía hablar de evidencia, pero "los 28 neutrinos encontrados presentan una probabilidad aproximada de 1 entre 1 millón de no ser de origen astrofísico, y eso sí permite hablar de evidencia"

Puesto que los neutrinos apenas interactúan con la materia y no les afecta la gravedad pueden aportar valiosa información sobre el funcionamiento de los fenómenos más energéticos y distantes del universo. Miles de millones de neutrinos atraviesan la Tierra cada segundo, la gran mayoría de ellos procede del Sol o de la atmósfera terrestre.

Los más infrecuentes son los neutrinos de alta energía que podrían proceder de los eventos cósmicos más poderosos, como explosiones de rayos gamma, agujeros negros o la formación de estrellas, donde podrían haberse creado en asociación con rayos cósmicos de alta energía que pueden alcanzar energías superiores a los miles de PeVs.

TELESCOPIO DE NEUTRINOS EN EL MEDITERRÁNEO

Para los expertos, este hallazgo avala la construcción de un telescopio de neutrinos similar a IceCube en el hemisferio norte. Este proyecto se denomina KM3NeT, y consiste en un detector de neutrinos que se ubicará en las profundidades del Mar Mediterráneo y ocupará 5 kilómetros cúbicos, del que se están desplegando los primeros componentes. Este experimento se basa en un telescopio de neutrinos submarino que existe en la actualidad en las proximidades de Tolón (Francia) llamado ANTARES.

"La ventaja de ANTARES y de KM3NeT es que pueden observar de forma más sencilla que IceCube en dirección al centro de la galaxia, ya que están situados en el hemisferio norte terrestre. De hecho, los sucesos observados por IceCube se sitúan en su mayoría en una zona de alta visibilidad para nuestros telescopios submarinos", ha explicado el investigador del Instituto de Física Corpuscular, Juan José Hernández-Rey.

El diseño y preparación de KM3NeT fueron financiados por los Programas Marco VI y VII de la Unión Europea. En España ha sido apoyado por el Programa Nacional de Física de Partículas (Secretaría Estado de I+D+i, MINECO), el programa Prometeo de la Generalitat Valenciana y por los proyectos Consolider MultiDark y CPAN. La primera fase de construcción de KM3NeT ha sido aprobada en Alemania, Francia, Italia y Holanda, y figura en la lista de la Unión Europea de infraestructuras científicas prioritarias.