Investigadores han descubierto la pata de un ave de hace 99 millones de años conservado en ámbar que tenía un tercer dedo hiperelongado.
Esta es la primera vez que se observa una estructura de este tipo en las aves, ya sean extintas o vivas, que podrían haber usado para enganchar la comida de los árboles, según publican este jueves en la revista 'Current Biology'.