Actualizado 09/09/2026 13:32
- Comunicado -

Detectar cambios de conducta persistentes, clave para prevenir el suicidio juvenil, según expertos de la UIC

Campus Sant Cugat UIC Barcelona
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DÍA MUNDIAL DE LA PREVENCIÓN DEL SUICIDIO

La directora médica de la Clínica Support, Montserrat Pàmias, apunta que los cambios en el estado de ánimo de los adolescentes que se mantienen en el tiempo pueden ser una señal de alerta

El jefe del Área de Epidemiología y Salud Pública y coordinador del Área de Investigación y Transferencia de la Facultad de Medicina, Carlos García Forero, destaca que el acoso escolar “tiene un peso importante en las autolesiones y la conducta suicida”

La comunicación con los jóvenes es esencial, según los especialistas, que instan a las familias a hablar de las emociones positivas y negativas de hechos cotidianos durante la etapa de desarrollo de los niños

Barcelona, 9 de septiembre de 2026.- La directora médica de la Clínica Support de la UIC, Montserrat Pàmias, ha advertido que la detección temprana del riesgo de suicidio “es especialmente difícil entre los jóvenes” y ha apuntado que identificar señales como cambios de conducta persistentes, aislamiento, alteraciones en el sueño y el apetito o pérdida de interés en actividades sociales es fundamental para intentar prevenirlo.

En este sentido, la directora médica de la Clínica Support de la UIC, Montserrat Pàmias, ha explicado que “la adolescencia es un momento de discordancia, el córtex aún no está maduro, pero las áreas subcorticales y emocionales están muy activas”. “Es un momento de cambios rápidos en el estado del ánimo. Un signo de alerta es que estos cambios se sigan manteniendo en el tiempo, al menos durante una semana”, ha afirmado Pàmias, con motivo del Día Mundial de Prevención del Suicidio, que se celebra mañana.

Además, ha recordado que el adolescente “ha de construir su identidad, redefinir las relaciones con la familia, afrontar las exigencias académicas y sociales y gestionar cambios emocionales y físicos importantes”. Por este motivo, en caso de detectar alguna señal de alarma, Pàmias recomienda “preguntar por aspectos objetivos como los cambios en el sueño o el hambre” y “ofrecer ayuda de manera neutra, sin que se sienta juzgado”.

Asimismo, en su opinión, “es importante valorar la capacidad que tiene el adolescente de resolver la situación y, en caso negativo, facilitar la derivación a un profesional de la salud”. “A veces son otros adultos, no los padres, quienes pueden ser cercanos al adolescente, como los profesores”, ha añadido.

Acoso escolar y redes sociales

Según la especialista, entre los factores asociados a las conductas suicidas se encuentran los trastornos mentales, como la ansiedad o la depresión, pero también intervienen conflictos familiares o interpersonales, violencia, abusos, acoso u otras situaciones de vulnerabilidad. El acoso escolar es otro factor que “tiene un peso importante”, según Carlos García Forero, jefe del Área de Epidemiología y Salud Pública y coordinador del Área de Investigación y Transferencia de la Facultad de Medicina.

En este sentido, García Forero ha destacado que “el acoso se sitúa entre las exposiciones sociales asociadas de manera más consistente a autolesiones y conducta suicida en adolescentes”. Aunque ha aclarado que “no podemos decir que el acoso cause directamente una conducta suicida porque suele interactuar con otras vulnerabilidades”, ha insistido en que “es relevante porque es un factor que podemos detectar y sobre el que podemos intervenir antes”.

También ha señalado el papel de las redes sociales y el entorno digital tanto “para dar apoyo al adolescente como para amplificar situaciones de riesgo”. “Las redes sociales no son un entorno neutral para un adolescente vulnerable. Pueden tener un papel incluso cuando no hay un conflicto familiar o escolar evidente”, ha añadido.

Los expertos coinciden en que la muerte por suicidio constituye un grave problema social y de salud pública entre los jóvenes en España. Un total de 90 jóvenes menores de 20 años murieron por suicidio en 2024, según los últimos datos oficiales del INE. No obstante, la conducta suicida va más allá de las muertes e incluye también pensamientos y tentativas de suicidio, lo que pone de manifiesto “la magnitud de un sufrimiento que en muchos casos permanece oculto y no llega a verbalizarse”.

Hablar de las emociones en casa y en la escuela

Montserrat Pàmies ha recomendado a las familias que, durante el desarrollo de los niños, “puedan hablar de las emociones positivas y negativas que se generen en los hechos cotidianos” y ha animado a “trabajar para empoderar a niños y adolescentes para disfrutar de las positivas, tolerar las negativas y pedir ayuda cuando esta emoción supere sus herramientas de autogestión”.

En esta línea, Carlos García Forero destaca un matiz importante: “prevenir no es solo detectar o identificar personas que ya presentan conductas de riesgo, sino también reforzar la capacidad de afrontamiento, la regulación emocional, la comunicación y los entornos protectores antes de que aparezca una situación de crisis.

En el último año, el Codi Risc Suicidi de Catalunya, que permite activar una respuesta específica delante de situaciones de riesgo, ha visto un incremento en su actividad en menores por ideación y reducción por tentativa de suicidio, lo que apunta a un avance de la identificación de la conducta suicida, según Pàmias. Aun así, la experta ha alertado de que el silencio y la dificultad para hablar sobre ello “continúan contribuyendo a que estas situaciones pasen desapercibidas y continúan dificultando la detección temprana del riesgo”.

Sobre Universitat Internacional de Catalunya (UIC)

La Universitat Internacional de Cataluña (UIC) nació en 1997 con el objetivo de ofrecer una formación universitaria de calidad y promover la investigación como servicio a la sociedad. Vinculada al mundo empresarial y con un marcado carácter internacional, imparte 16 grados, 11 dobles grados, 52 dobles titulaciones internacionales y más de 70 másteres y posgrados en sus dos campus, situados en Barcelona y Sant Cugat del Vallès.

Como parte de su compromiso con la sociedad, UIC Barcelona también cuenta con tres clínicas universitarias situadas en el Campus Sant Cugat: la Clínica Universitaria de Odontología, Support – Clínica Universitaria de Psicología y Psiquiatría, y Cuides UIC Barcelona, centrada en la atención a pacientes con enfermedades avanzadas y cuidados paliativos.

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