La acampada de València lleva la cultura a las calles: talleres, formación y creación colectiva

Una pancarta con lema 'Aquí no hay quien viva' durante la acampada por el derecho a la vivienda, en la Plaza del Ayuntamiento, a 16 de octubre de 2026, Valencia, Comunidad Valenciana (España).
Una pancarta con lema 'Aquí no hay quien viva' durante la acampada por el derecho a la vivienda, en la Plaza del Ayuntamiento, a 16 de octubre de 2026, Valencia, Comunidad Valenciana (España). - Rober Solsona - Europa Press
Europa Press C. Valenciana
Publicado: viernes, 16 octubre 2026 16:43

   VALÈNCIA, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

   La Comisión de Cultura de la Acampada por la Vivienda de València celebra doce días de actividad ininterrumpida en los que la cultura, la formación y la creación colectiva han ocupado un lugar central en la vida de las personas instaladas frente al Ayuntamiento de València.

   Desde el primer día, un equipo de trabajo formado por personas profesionales y comprometidas con la cultura y la dinamización social ha conseguido sacar adelante una programación diaria, diversa y abierta a la participación, según han explicado desde la Acampada en un comunicado.

   Talleres, charlas, actividades artísticas, espacios formativos y propuestas de encuentro han convertido la acampada en un espacio vivo, donde "la reivindicación también se expresa a través de la creatividad, el aprendizaje y la convivencia".

   La Comisión de Cultura ha destacado "la amplitud y continuidad de esta programación, que aspira a situar la acampada de València entre las experiencias de movilización social con una mayor oferta cultural y formativa continuada". Una programación que, según la acampada, "demuestra que la cultura no es un complemento de la protesta, sino una parte fundamental de su construcción colectiva".

APRENDER A PARTICIPAR Y ORGANIZARSE

   "Participar en un taller, aprender a tomar decisiones por consenso, compartir conocimientos o construir una creación colectiva son también formas de aprender a participar, organizarse y ejercer la ciudadanía". ha señalado la organización de la acampada. En este sentido, la programación cultural ha contribuido a generar espacios de formación política y social, "reforzando las capacidades colectivas necesarias para sostener una movilización".

   Pero la cultura también ha tenido una función esencial en el bienestar de las personas que participan en la acampada. Después de días de "convivencia intensa, incertidumbre y tensión", las actividades de socialización, expresión artística y creación compartida han ofrecido momentos de descanso emocional, encuentro y acompañamiento mutuo. La cultura se ha convertido así en "un espacio de cuidado colectivo, capaz de aliviar tensiones y fortalecer los vínculos entre las personas".

   La programación ha abarcado ámbitos muy diversos: expresión artística, defensa personal, autoprotección, primeros auxilios, acción sindical, participación ciudadana, construcción de consensos, dinámicas de socialización, títeres "anticarcelarios" y cabaret, entre muchas otras propuestas. Una variedad que responde a una idea clara: "La cultura debe ser accesible, plural y capaz de conectar con las distintas necesidades e intereses de quienes habitan y sostienen la acampada".

   La comisión se organiza, además, en diferentes subcomisiones de trabajo que amplían su actividad más allá de los talleres y las charlas. Entre ellas se encuentran las dedicadas a las acciones acústicas, el archivo, la promoción del valenciano y la cinematografía, contribuyendo a construir una dimensión cultural que también documenta, comunica, reivindica y preserva la memoria colectiva de la movilización.

RECUPERAR LA CALLE COMO ESPACIO DE ENCUENTRO CULTURAL

   Uno de los objetivos fundamentales de la Comisión de Cultura desde su nacimiento, el primer día de la acampada, ha sido "recuperar la cultura en las calles y reivindicar los espacios públicos como lugares de encuentro, expresión, aprendizaje e interacción social", han explicado desde la acampada.

   Frente a una concepción de la cultura limitada a espacios cerrados o circuitos de acceso restringido, la experiencia de la acampada reivindica "una cultura viva, compartida y construida desde abajo. Una cultura que no necesita grandes escenarios para generar conocimiento, pensamiento crítico, vínculos comunitarios y experiencias colectivas significativas".

   La Comisión de Cultura ha expresado "su satisfacción y agradecimiento" a todas las personas que han participado, propuesto, facilitado y sostenido las actividades durante estos doce días. Además, ha explicado que continuará trabajando para que "la cultura siga siendo una herramienta de transformación social, participación democrática y construcción colectiva".

   "Cuando la cultura ocupa las calles, el espacio público se convierte en comunidad; cuando compartimos conocimientos y experiencias, también construimos participación; y cuando creamos juntas, hacemos de la reivindicación un lugar donde aprender, cuidarnos y encontrarnos", ha concluido.

Contador

Contenido patrocinado

Hemeroteca en Valencià d'Europa Press