La CHJ actualiza la cartografía de zonas inundables para reforzar la prevención del riesgo tras la dana

Incorpora tres nuevas áreas de riesgo potencial significativo y cuatro subtramos adicionales que suman más de 70 kilómetros de cauces

Archivo - Varias personas limpian los estragos ocasionados por la DANA, a 1 de noviembre de 2024, en Paiporta, Valencia
Archivo - Varias personas limpian los estragos ocasionados por la DANA, a 1 de noviembre de 2024, en Paiporta, Valencia - Rober Solsona - Europa Press - Archivo
Europa Press C. Valenciana
Publicado: jueves, 12 marzo 2026 15:40

VALÈNCIA, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha celebrado este jueves una jornada informativa sobre la revisión y actualización de los Mapas de Peligrosidad y Riesgo de Inundación, una información "fundamental" para la elaboración del Plan de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI) de la demarcación, cuyo documento de tercer ciclo (2028-2032) se encuentra actualmente en elaboración. El organismo de cuenca ha incorporado tres nuevas áreas de riesgo potencial significativo y cuatro subtramos adicionales que suman más de 70 kilómetros de cauces.

La jornada, celebrada en la sede del organismo en Valencia, ha permitido explicar los principales aspectos de esta actualización cartográfica, en fase de información pública, según ha informado la CHJ en un comunicado. Este proceso forma parte del tercer ciclo de aplicación de la Directiva de Inundaciones y comienza con la revisión de la Evaluación Preliminar del Riesgo de Inundación (EPRI), que permite identificar los tramos con mayor riesgo potencial de inundación.

Como resultado de esta revisión, aprobada en julio de 2025 y que incorpora los efectos de la dana de octubre de 2024, en la demarcación del Júcar se añadieron tres nuevas Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSI) y cuatro nuevos subtramos adicionales, todos ellos de origen fluvial, que suman más de 70 kilómetros de cauces. En total, la demarcación cuenta actualmente con 129 subtramos incluidos en 61 ARPSI, con una longitud conjunta superior a 1.070 kilómetros.

La siguiente fase en la aplicación de la Directiva de Inundaciones la constituye la revisión de los mapas de peligrosidad y riesgo de inundación en las ARPSI, que supone una mejora en la información disponible en distintos tramos de la demarcación. Para ello, se han utilizado nuevos modelos hidrológicos e hidráulicos y herramientas cartográficas "de alta precisión", que permiten simular el comportamiento de las avenidas y definir "con mayor detalle" las zonas potencialmente inundables.

Entre las novedades más relevantes destaca la actualización de la información de los cuatro nuevos subtramos ARPSI identificados en la EPRI: el río Sot en Sot de Chera (Valencia), el barranco Ràtils entre Onda y el río Seco o Sonella (Castellón), la confluencia de la cañada del Monegrillo con el arroyo de la Encina en Iniesta (Cuenca) y el río Servol aguas arriba de la N-340 hasta su desembocadura (Castellón).

Además, se ha actualizado la cartografía de 18 subtramos ya identificados como ARPSI en ciclos anteriores, entre las que se incluye el río Turia desde el embalse de Loriguilla hasta el Azud del Repartiment, debido en este caso a los cambios morfológicos que experimentó el cauce tras la dana de 2024, con el objetivo de mejorar la información disponible sobre las zonas inundables.

MAGRO Y POYO

Según la CHJ, el episodio de lluvias extraordinarias registrado el 29 de octubre de 2024, que provocó importantes inundaciones en diversas comarcas de la Comunitat Valenciana, también se está teniendo en cuenta en este proceso de revisión de los mapas de peligrosidad y riesgo de inundación en las zonas más gravemente afectadas, como son las cuencas del río Magro y barranco del Poyo.

La magnitud del evento y los daños ocasionados en infraestructuras y cauces han dado lugar a un "intenso trabajo" de recuperación en zonas afectadas, donde se están ejecutando numerosas obras de emergencia y actuaciones de reconstrucción. Paralelamente, se están realizando nuevos estudios hidrológicos e hidráulicos, así como vuelos LiDAR, con el objetivo de obtener información topográfica actualizada que permita mejorar la caracterización de los cauces.

En este sentido, la CHJ subraya que resulta "especialmente relevante" el trabajo técnico que está desarrollando el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX) para analizar el comportamiento hidráulico de los ríos y barrancos durante el episodio.

La magnitud de la avenida registrada superó en muchos casos los registros y referencias utilizados hasta ahora, lo que obliga a "revisar modelos hidráulicos, curvas de gasto, hidrogramas y estimaciones de periodos de retorno".

Por todo ello, la elaboración de los mapas se ha dividido en dos partes: por un lado, las áreas no afectadas por la dana (salvo el río Sot y Turia, cuya información ha sido posible obtenerla con anterioridad) y, por otro, aquellas más gravemente afectadas (cuencas de Magro y Poyo).

En este sentido, el organismo prevé incorporar todos estos resultados --que estima que que podrían estar listos a lo largo de este año-- a la actualización definitiva de los mapas de peligrosidad y riesgo de inundación dentro del proceso de elaboración del tercer ciclo del PGRI.

Las Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSI) identificadas en la Evaluación Preliminar del Riesgo de Inundación son los tramos donde se concentra el análisis detallado del riesgo. De conformidad con la Directiva Inundaciones, sobre estas y otras zonas no catalogadas como ARPSI se elaboran posteriormente los Mapas de Peligrosidad y Riesgo de Inundación, que permiten conocer "con mayor precisión cómo podrían comportarse las avenidas en cada territorio".

Estos mapas constituyen una "herramienta fundamental" para la gestión del riesgo de inundaciones, ya que permiten "identificar las zonas más vulnerables, establecer prioridades de actuación y orientar la planificación de medidas de prevención y protección". Además, sirven de base para que las administraciones públicas y los servicios de Protección Civil puedan planificar actuaciones de autoprotección, evacuación y respuesta ante episodios de avenida.

El análisis del riesgo se realiza combinando dos factores: la peligrosidad de la inundación (extensión del área inundada, profundidad del agua o velocidad de la corriente) y la vulnerabilidad de los elementos expuestos, como la población, las actividades económicas o el patrimonio cultural.

Para ello se estudian distintos escenarios de probabilidad de inundación. En España se analizan tres: alta probabilidad (periodo de retorno de 10 años), probabilidad media (100 años) y baja probabilidad o eventos extremos (500 años), además del escenario de 25 años de periodo de retorno en la Demarcación Hidrográfica del Júcar.

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