VALÈNCIA 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
Sanidad afirma que es una medida "puntual por criterios de necesidad clínica" que "no perjudicará ninguna intervención prioridad 1"
VALÈNCIA, 17 (EUROPA PRESS)
Los sindicatos CSIF y Simap han denunciado que "el traslado forzoso" de anestesistas desde los hospitales Arnau de Vilanova y Llíria al hospital La Fe provocará "de forma inmediata la suspensión de quirófanos, retrasos de intervenciones y el incremento de listas de espera", así como "la reducción de actividad en unidades clave como la Unidad del Dolor y la afectación en pruebas diagnósticas".
Por ello, han exigido a la Conselleria de Sanidad la paralización de esta medida en el marco de la Agrupación Sanitaria Interdepartamental (ASI) Valencia-Sur, que comenzó a aplicarse desde ayer para cubrir "el déficit estructural" de anestesistas en La Fe por "la mala planificación", según han apuntado los sindicatos en sendos comunicados.
Al respecto, CSIF ha exigido asimismo a Sanidad la convocatoria urgente de una Mesa Sectorial para "negociar esta medida adoptada y el déficit estructural de especialistas". "Esta situación no puede resolverse desplazando profesionales de otros cenros que ya trabajan con plantillas ajustadas, no es una solución; al contrario, y ya está perjudicando directamente a pacientes ya que supone la reprogramación, para retrasarlas, de operaciones que ya tenían fecha fijada", ha constatado.
De hecho, ha advertido de "la posible irregularidad de esa medida" ya que "no se trata de una actuación puntual, sino de una reorganización estructural que impacta tanto en los derechos laborales como en la prestación asistencial".
Además, ha alertado "del impacto directo en las condiciones laborales al afectar directamente a los profesionales ya que al alterar su centro de trabajo, dificulta la conciliación personal y familiar y rompe la organización de los equipos". Por ello, ha exigido "la puesta en marcha de medidas reales de cobertura de plazas en La Fe sin perjudicar a otros departamentos, un informe detallado del impacto asistencial de esta decisión y el respeto efectivo a los derechos laborales de los profesionales afectados".
Del mismo modo, el Sindicato de Profesionales de la Sanidad Pública (SIMAP) ha advertido de que estos traslados "no responden a una necesidad puntual ni sobrevenida en La Fe, sino a un problema estructural derivado de decisiones organizativas previas". Así, ha explicado que "quedaron vacantes 12 de las 16 plazas de características específicas (PBCE) ofertadas y que a ello se suma la jubilación forzada de anestesistas consolidando así un déficit 20 profesionales".
Además, ha apuntado que "no consta que se hayan agotado adecuadamente las vías ordinarias de cobertura de puestos" y ha recordado que "la normativa vigente exige que cualquier medida de movilidad esté precedida de una resolución motivada, información que no consta". Asimismo, ha advertido de que esta decisión "ignora la situación del propio Departamento Arnau, que cuenta actualmente con varias bajas de larga duración, lo que agrava aún más el impacto de la medida".
"CONSECUENCIAS DIRECTAS"
Simap ha advertido de que el propio informe del Comité Permanente del Departamento Arnau advierte de que "se van a producir suspensiones de la actividad quirúrgica y asistencial, la reducción de actividad en unidades clave como la Unidad del Dolor, la afectación en pruebas diagnósticas y técnicas como sedaciones para resonancia o radiología intervencionista y la disminución de la actividad en UCSI y consultas externas".
Además, ha apuntado que los anestesistas del Arnau han alertado de "los riesgos que esta movilidad implica para su salud laboral" ya que "trabajar en un entorno desconocido, sin conocimiento previo de los circuitos asistenciales ni acceso adecuado a las historias clínicas incrementa la carga de estrés y el riesgo de errores".
Del mismo modo, ve "especialmente preocupante la ausencia de una delimitación clara en el tiempo de esta movilidad" que considera que "vulnera el marco normativo vigente" al "no existir un proyecto asistencial específico que justifique la medida y convertir un instrumento excepcional en un mecanismo ordinario".
Ante esta situación, Simap ha presentado una reclamación formal ante Conselleria. "Exigimos una solución real, estructural y ajustada a la legalidad que garantice tanto la calidad asistencial como los derechos de los trabajadores. Esta situación evidencia que un sistema sanitario equilibrado no puede sostenerse trasladando profesionales por falta de planificación, con recortes asistenciales en otros centros o deteriorando las condiciones laborales", ha apostillado la coordinadora del Concha Ferrer.
SANIDAD NIEGA RECORTES ASISTENCIALES
Al respecto, desde el departamento de salud de La Fe desmienten "falta de planificación y recortes asistenciales". Así, fuentes de la Conselleria de Sanidad han explicado que se trata de "una medida puntual" que se aplicará desde ayer hasta final de mayo por "criterios de necesidad clínica" para "garantizar la asistencia tanto a la población del Arnau como a la de La Fe" y que "no perjudicará ninguna intervención prioridad 1".
En ese sentido, han señalado que las medidas acordadas en el marco de las ASI "precisamente tienen como finalidad garantizar la equidad asistencial y atender las intervenciones de prioridad 1 en el plazo adecuado, priorizándolas sobre las menos urgentes optimizando para ello los recursos asistenciales entre los departamentos".
Sanidad, que ha insistido que desde julio de 2023 se prioriza la atención por gravedad de patologías, ha justificado que por ello "el Comité Permanente de la ASI Valencia-Sur acordó que de manera puntual anestesistas del Arnau-Llíria se desplacen como apoyo a la Fe para cubrir la deficiencia de estos especialistas en este centro por una circunstancia sobrevenida como es la coincidencia en el tiempo de la baja" de varios profesionales por diversas causas.
Así, ha aclarado que esta movilidad consiste en el desplazamiento de "un único anestesiólogo al día" para "atender a pacientes incluidos en lista de espera de prioridad 1, es decir, aquellos con patologías graves como procesos tumorales malignos".
Al respecto, han recalcado que esta medida "no perjudica en ningún caso la realización de intervenciones de prioridad 1 programadas en el departamento Arnau- Llíria, cuyo volumen es mucho menor que en La Fe". De este modo, "se seguirán realizando sin demora las prioridades 1 en el Arnau y además ayudarán a que esta prioridad no sufra mayor demora en La Fe".
"El marco ASI no solo permite, sino que contempla expresamente estas medidas de reestructuración, con la movilidad funcional de carácter excepcional -hasta un máximo de 90 días anuales- para dar respuesta a desequilibrios asistenciales entre departamentos y se ha garantizado la idoneidad de los puestos y la adaptación de los circuitos asistenciales", han asegurado.
Además, han señalado que esta movilidad "no es un hecho aislado ni unidireccional", sino que "en ocasiones anteriores, y en el momento actual, se han movilizado profesionales desde La Fe hacia el Arnau, en función de las necesidades".
Asimismo, han recalcado que la decisión se adoptó en el Comité Permanente de la ASI, "órgano en el que están representados los departamentos implicados y donde se analizan de forma conjunta las necesidades asistenciales y organizativas". Por tanto, "se trata de una medida consensuada y basada en criterios técnicos y asistenciales para garantizar la mejor atención posible, especialmente en los casos de mayor prioridad clínica".
"En definitiva, no es una decisión arbitraria, sino que responde a criterios de necesidad clínica, equidad y eficiencia en el uso de los recursos públicos, dentro del marco legal establecidos, y se justifica por el volumen de intervenciones de alta complejidad de prioridad 1 que concentra La Fe", se apostilla.