La comunidad educativa del CEIP Max Aub de València ha llevado a cabo una acción simbólica y reivindicativa en defensa de una escuela pública de calidad. - AFA CEIP MAX AUB
VALÈNCIA, 13 May. (EUROPA PRESS) -
La comunidad educativa del CEIP Max Aub de València ha llevado a cabo una acción simbólica y reivindicativa en defensa de una escuela pública de calidad. Decenas de familias, junto con profesorado y personal del centro, han participado en una gran cadena humana alrededor del patio exterior del colegio, en el marco del tercer día de huelga indefinida educativa convocada en la Comunitat Valenciana.
La acción pretende representar "un gran abrazo a la escuela pública" y visualizar la unión de toda la comunidad educativa ante una situación que consideran insostenible tras años de recortes, falta de inversiones y ausencia de respuestas efectivas por parte de la Administración", explica la AFA en un comunicado.
Durante la concentración, se han escuchado consignas como "Educación pública, de calidad y en valenciano", mientras las familias también han realizado una "gran ola colectiva como símbolo de unión, fuerza y esperanza".
Entre los carteles que se han podido ver durante la movilización se han podido leer mensajes como "Más recursos y menos discursos", "Seis o siete alumnos menos por aula", "Queremos más zonas verdes", "Queremos que la Conselleria nos escuche", "Con tanto recorte, quien gana es la privada" o "Queremos que las aulas no sean saunas".
Además, parte del profesorado participante llevaba chalecos amarillos con el mensaje "Docente trabajando en precario" para visibilizar "las dificultades laborales y la falta de recursos que denuncian desde el sector educativo".
PRINCIPALES REIVINDICACIONES
Las familias del CEIP Max Aub recuerdan que entre sus principales reivindicaciones figura la de la construcción de un nuevo centro educativo, que "se arrastra desde 2008".
"En estos casi veinte años se han anunciado diversos proyectos que finalmente no han llegado a ejecutarse", lamentan los padres y madres, que denuncian que el colegio "continúa sufriendo graves carencias estructurales impropias de un centro educativo del siglo XXI".
Entre ellas, aluden a la "falta de accesibilidad, ya que el edificio sigue sin ascensor y no garantiza el acceso universal a todo el alumnado y sus familias; la ausencia de confort climático, que obliga a alumnado y profesorado a soportar temperaturas muy elevadas en las aulas durante buena parte del curso; y la necesidad urgente de ampliar y dignificar los espacios exteriores con más zonas verdes, fundamentales para el bienestar, el juego y el aprendizaje en condiciones adecuadas".
Asimismo, reclaman infraestructuras adaptadas a las necesidades actuales del centro, con espacios suficientes, un comedor más amplio, gimnasio y medidas "eficaces" de climatización frente a las altas temperaturas.