Archivo - Vista desde la puerta de la sala de la comparecencia posterior al Consejo de Ministros - Óscar Cañas - Europa Press - Archivo
VALNCIA 28 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un estudio universitario demuestra que no existe una distribución geográfica equitativa de la pluralidad de España en el nombramiento de ministros. El análisis de 223 de estos cargos a través de 375 nombramientos, entre 1977 y 2021, partió con el objetivo de demostrar una hipotética sobrerrepresentación de ministros de las minorías catalana, vasca y gallega, si bien ha constado que las zonas con identidad monolingüe copan la élite ministerial.
Esta investigación, en la que participan Juan Rodríguez Teruel (Universitat de Valncia), Jean-Baptiste Harguindéguy y Cristina Fernández Rivera (Universidad Pablo de Olavide) y Almudena Sánchez Sánchez (Universidad a Distancia de Madrid), pretendía demostrar si existía consociacionalismo en la política española.
Es decir, si se daba una forma de gobierno en sociedades profundamente divididas en la que el poder se reparte entre las élites, más allá de cualquier lógica de mayoría, a pesar de las divisiones religiosas, lingüísticas o étnicas que puedan existir entre los grupos socioculturales.
El trabajo, publicado en la revista 'Ethnopolitics', no refleja una lógica consociacional de representación de los intereses territoriales, sino que más bien se privilegia a los ministros del gabinete de zonas de orientación lingüística monolingüe y enfatiza las habilidades individuales de las personas candidatas más que las "cuotas ocultas" referidas a Catalunya, Euskadi y Galicia.
Además, las conclusiones demuestran que la selección territorial depende de tres variables principales: el nivel educativo regional, la marginación de comunidades autónomas plurilingües y la exclusión de los partidos regionalistas y nacionalistas del Congreso, características que favorecen la elección de candidatos ministeriales provenientes de regiones sin lengua regional como Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía, Murcia o Canarias.
Para llegar ahí, el artículo analizó los ministros y ministras del gabinete en España desde el 15 de junio de 1977 (legislatura constituyente) hasta el 27 de enero de 2021 (legislatura XIV). A nivel metodológico, el conjunto de datos completo incluía 223 ministros españoles y 375 nombramientos en total, información que, disponible previa solicitud, contiene detalles relacionados con los gabinetes, partidos, titulares, lugar de nacimiento, duración y carteras durante los últimos 44 años.
"Hemos adoptado el enfoque metodológico de élites políticas para abordar una pregunta más compleja sobre cómo está distribuido el acceso a los resortes del poder político dentro de España. Hemos dejado de lado a los parlamentarios, donde el sistema electoral preserva los equilibrios territoriales, para centrarnos en un segmento de los gobernantes, el ministerial, precisamente donde el margen de decisión de los jefes de gobierno debería facilitar la representatividad territorial, si esa fuese un criterio relevante", explica el profesor Juan Rodríguez Teruel en un comunicado.
A partir de ahí, las conclusiones muestran algo que sus trabajos anteriores ya habían apuntado: el origen territorial de los individuos importa para facilitar su acceso a puestos de poder. Los políticos de las regiones mediterráneas, desde Cataluña hasta Andalucía oriental, tienen muchas menos probabilidades de entrar en el gobierno.
MÁS CON EL PP Y MENOS CON EL PSOE SALVO MADRID
También hay un efecto partidista. Con el PP, esa asimetría se intensifica, mientras que con el PSOE se reduce, sin desaparecer, y la sobrerrepresentación de Madrid se mantiene. Además, el estudio apunta a la existencia de muchos indicios de que la infrarrepresentación de los ministros se puede ver aún más acentuada en otros segmentos de la élite política del Estado como el judicial o administrativo.
Esta asimetría en el acceso al poder, según el análisis, es relevante en un país con una composición territorial compleja porque limita la pluralidad en la dirección del Estado, condiciona cómo se presenta ante sus ciudadanos y puede tener consecuencias sobre "decisiones importantes".
Como muestra, un reciente trabajo del profesor Andrés Rodríguez Pose explica que en otros países esa distribución territorial puede tener efectos claros sobre el gasto público u otras políticas públicas. "Habrá que mirarlo para el caso español", advierte el investigador de la UV.