Archivo - Bomberos en una grúa sanean la fachada quemada, a 26 de febrero de 2024, en València. IMAGEN DE ARCHIVO. - Rober Solsona - Europa Press - Archivo
VALÈNCIA, 21 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Observatorio de Nuevos Riesgos de Incendio considera que se ha aprendido "poco" de la tragedia del incendio de Campanar, en València, y por ello urge a que se apruebe ya la actualización del Código Técnico de la Edificación (CTE) elevando el nivel de seguridad, así como que las administraciones cumplan con su compromiso de realizar un censo de los edificios en riesgo.
Así, lo ha señalado el director de OBS, Andrés Pedreira, en una entrevista concedida a Europa Press con motivo de la celebración este domingo del segundo aniversario del incendio ocurrido en el barrio valenciano de Campanar, que dejó diez víctimas mortales y a centenares de personas sin viviendas.
Al respecto, ha señalado que esta tragedia fue "la gota que colmó el vaso" y, gracias al "esfuerzo" del OBS con un manifiesto fundacional al que se han adherido más de 22 asociaciones nacionales, el Gobierno ha dado "un paso adelante" al abrir a consulta pública la modificación del CTE, que recoge varias de sus propuestas con una excepción: "los materiales de la fachada tienen que ensayarse para saber cuál es su comportamiento ante el incendio".
En ese sentido, ha explicado que rechazan que se adopte el modelo británico BS-8414 como ruta alternativa al cumplimiento de la exigencia de no combustibilidad para edificios de hasta 28 metros porque estos ensayos, realizados en condiciones ideales de laboratorio, no reproducen las complejidades reales de un incendio ni la realidad de ejecución en obra, y, como se ha demostrado en tragedias como la de la torre Grenfell, en Londres, ofrecen una falsa sensación de seguridad. Por ello, plantea limitarlos a edificios de menos de 18 metros.
La prioridad, remarca, es "asegurar que la nueva normativa sea realmente efectiva, exigiendo la no combustibilidad en los edificios de mayor riesgo y priorizando métodos de evaluación que garanticen la seguridad real de las personas".
Así, ha advertido de que hasta que no se apruebe el nuevo código los nuevos edificios no están preparados para hacer frente a un fuego como el de Campanar porque "aún se permite en materiales combustibles" que también se siguen usando en la rehabilitación de inmuebles.
CONCIENCIACIÓN DE LOS RIESGOS
Además, "hay que concienciar a la sociedad de los riesgos". Un estudio elaborado por NC Report para el Observatorio indicaba que el 94,6% de los valencianos se muestra preocupado por el uso de productos de construcción que favorezcan la propagación del fuego en los edificios en caso de incendio.
"El gran problema es que, aunque tenga esa percepción, desconocen cuál es la fachada que ellos tienen y las soluciones que pueden implantar", ha apuntado.
En ese sentido, ha indicado que las administraciones "se han olvidado" de su compromiso de realizar una auditoría a los edificios de riesgo tras la catástrofe de Campanar como sí han realizado los ingleses tras el de la torre Grenfell, que "con una total transparencia hicieron un inventario de todos los edificios de riesgo, asignado un dinero público para la mejora de esas condiciones y hay una página web donde suben los edificios que ya han sido rehabilitados, los que quedan pendientes y el dinero que han asignado". "La gente olvida muy rápido", se ha lamentado, al tiempo que ha alertado: "Poco hemos aprendido del fuego de Campanar".
En este contexto, aconseja a las comunidades de vecinos que consulten la guía que ha elaborado el Observatorio, que de forma "muy visual" permite entender a los ciudadanos el nivel de riesgo .
Y, en caso afirmativo, anima a que se consulte con un técnico que elabore un análisis para determinar si "el riesgo es tolerable y se puede convivir un tiempo estableciendo una serie de medidas organizativas como prohibir barbacoas o patinetes, coches o instalaciones eléctricas en el permímetro" o si el riesgo es crítico y se deben cambiar ya los materiales. "Todavía queda mucho por hacer", ha apostillado.