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VALÈNCIA 12 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Conselleria de Sanidad ha procesado desde 2023 y hasta la actualidad más de 200 defensas por agresiones a personal sanitario, ha reforzado la asistencia jurídica y ha designado en cada departamento de salud a una persona responsable de asesoramiento a la víctima con el objetivo de "garantizar la mejor defensa al profesional que sufre una agresión y acompañarlo en todo el proceso".
El plan de Sanidad incluye, además de la asistencia, una vigilancia "exhaustiva" de la salud a la víctima de una agresión. Desde 2023 se han realizado 275 asistencias de este tipo, según ha informado la Generalitat en un comunicado. La Conselleria de Sanidad recibió el año pasado más notificaciones por agresión a personal sanitario: 1.457 (1.227 verbales y 230 físicas) frente a las 1.356 del año 2024.
Este aumento se produce principalmente por la mayor notificación de las agresiones verbales, mientras que las físicas y aquellas que conllevan baja se mantienen estables, lo que pone de manifiesto "la postura firme" del personal "contra cualquier tipo de insulto, falta de respecto o desconsideración en el ejercicio de su profesión".
Del total de agresiones notificadas, 822 se han producido en el entorno de Atención Primaria y 635 han tenido lugar en el ámbito hospitalario. Por su parte, en los centros de salud las categorías más afectadas son el personal administrativo y los facultativos, mientras que los hospitales los profesionales más afectados son TCAE y el personal de Enfermería.
Asimismo, más del 80 por ciento del personal que ha padecido una agresión son mujeres debido principalmente a que la plantilla global de profesionales del ámbito sanitario de la Comunitat está formada principalmente por mujeres, más de un 76%.
RÉGIMEN SANCIONADOR
La directora general de Personal de la Conselleria de Sanidad, Amparo Pinazo, ha destacado el compromiso de la Conselleria de Sanidad frente a las agresiones al personal del sector sanitario y ha recordado que trabaja en una modificación de la Ley de Salud 10/2014 de la Comunitat Valenciana para incluir un régimen específico de infracciones y sanciones que permita a los órganos competentes de Sanidad "sancionar sin necesidad de recurrir a la vía judicial".
"Se trata de una de las medidas que contempla la Conselleria en su plan para prevenir las agresiones en el entorno sanitario y fortalecer la protección de los profesionales de manera que puedan desempeñar su labor en un entorno seguro", ha puntualizado Amparo Pinazo.
De esta manera, la Conselleria ha reiterado su política "de tolerancia cero" ante cualquier tipo de agresión al personal del ámbito sanitario y ha destacado la importancia de comunicarlas y denunciarlas, ya sean leves o graves, para que sean sancionadas.
Así se ha manifestado la directora general durante su participación en la Jornada de prevención de agresiones a profesionales del ámbito de la salud, que se ha celebrado en el Hospital Arnau de Vilanova, y que ha contado con la asistencia de la gerente del departamento de salud Arnau-Llíria, Ana Albert.
El acto ha comenzado con un minuto de silencio como muestra de la "tolerancia cero a cualquier tipo de agresión hacia los profesionales del ámbito sanitario". Además que, con motivo del Día Europeo contra las Agresiones a Médicos y Profesionales Sanitarios, que se conmemora cada 12 de marzo, se han organizado 14 jornadas de concienciación sobre este tema en los distintos departamentos de salud.
En concreto, el nuevo sistema de infracciones contempla desde los daños ocasionados al mobiliario de los centros sanitarios hasta las agresiones verbales, insultos, faltas de respeto o daños físicos producidos a un profesional del sistema sanitario. Asimismo, las sanciones pueden oscilar desde los 500 hasta los 60.000 euros, según la gravedad.
Además, tal y como ha señalado la directora general, "la normativa se ha adaptado también a la realidad actual, por lo que se han incluido nuevos entornos como las redes sociales, medios digitales y otros, en los que una actuación tipificada como agresión contra un profesional de sanidad podrá ser sancionada". Esta ley reconoce al personal sanitario como autoridad pública.
MÁS DE 14.000 PROFESIONALES FORMADOS
Sanidad ha potenciado la formación en la prevención de las agresiones. En concreto, desde el año 2023 se han realizado 447 sesiones formativas presenciales, algunas de ellas en colaboración con los interlocutores policiales, así como programas formativos online a través de la EVES. De hecho, más de 14.000 profesionales han recibido formación en prevención contra las agresiones.
Además, se han llevado a cabo más de 100 actuaciones orientadas a garantizar y reforzar la protección y vigilancia en los centros sanitarios mediante la adecuación y adaptación de espacios asistenciales, así como la organización de turnos de trabajo para evitar el trabajo en solitario, entre otras medidas.
En este sentido, la Conselleria ha reforzado también el servicio de vigilancia en un 20 por ciento y durante este año se incorporarán 123 nuevos vigilantes a centros sanitarios que han sido asignados tras la elaboración de un mapa de agresiones que clasifica, los centros en función del nivel de riesgo. Dichos profesionales se unirán a la red de vigilantes distribuida en los distintos centros sanitarios para velar por la seguridad de pacientes y trabajadores.
Asimismo, para una mayor protección, los profesionales disponen del Código Alerta, un sistema que permite al personal avisar ante una sospecha de agresión, lo que permite actuar con mayor celeridad. Para mayor difusión, se ha elaborado y difundido una ficha informativa entre el personal sanitario.
CONCIENCIACIÓN FRENTE A LAS AGRESIONES
Sanidad puso en marcha la campaña de sensibilización y concienciación con el lema 'Agredir al personal sanitario es delito. Y tiene impacto en la atención que recibes', que ha difundido con el objetivo de "concienciar sobre las repercusiones de agredir a un profesional sanitario y sensibilizar al personal para que notifique cualquier tipo de agresión que sufra". Uno de los efectos significativos de dicha campaña ha sido el aumento y la consolidación de la política de tolerancia cero hacia las agresiones.