SITGES (BARCELONA), 11 (EUROPA PRESS)
El realizador Alex de la Iglesia presentó hoy en el Festival de
Cine de Sitges su última película, "800 balas", en la que ofrece un
homenaje divertido, la vez que nostálgico, a los western rodados en
los desiertos de Almería y a los actores especialistas de las
películas del oeste.
"Me gustan los secundarios y los técnicos porque viven el mundo
del cine con mucha intensidad y lo ven todo muy parcialmente. Hay
algo de épico en su trabajo, porque no saben muy bien lo que están
haciendo pero saben qué es fundamental para la película", afirmó el
director.
"800 balas", protagonizada por Sancho Gracia, Carmen Maura,
Eusebio Poncela y Eduardo Gómez entre otros, está ambientada en el
desierto de Tabernas, en Almería, un polvoriento pueblo donde ya hace
décadas que no se ruedan películas, pero en el que todavía viven una
serie de veteranos especialistas de cine que se ganan la vida
recreando escenas de acción para los pocos turistas extranjeros que
visitan la zona, en un poblado llamado Texas-Hollywood donde se
rodaron filmes como "El bueno, el feo y el malo" o "Los siete
magníficos".
"Lo que fue un paraíso donde hace un tiempo había sólo una pocas
personas que rodaron con gente de Hollywood, de pronto desaparece de
forma brusca y brutal y ya nadie los recuerda", explicó De la
Iglesia, "y algunos dejan el cine y otros caen en la locura", como
los protagonistas de esta película.
"Para ellos es como si "Lawrence de Arabia" se hubiera rodado
ayer. En estos desiertos se rodaron los western "más grandes de este
siglo, casi tanto como en Hollywood", dijo el director.
El cineasta aseguró que los actores especialistas "forman
familias, a veces enfrentadas, pero que tienen un punto de nobleza" y
"son como órdenes de caballería, algo que en el western funciona muy
bien". Sin embargo, por lo que se refiere a los filmes de este
género, aseguró tener "una relación de amor y odio, porque me gustan
algunas películas pero no todas, aunque evidentemente sí me gustan
las de John Ford o Howard Hawks. Además, apuntó el director, "las
películas más grandes de este siglo se han hecho en Almería, casi
tanto como en Hollywood".
Sin embargo, la película se define en los títulos de crédito como
un "Marmitako wester", porque "es una forma de explicar que no se
trata ni de un spaghetti western ni de una película del oeste
clásica, y aunque bebe de ellas no lo es totalmente", explicó el
director acerca de la relación de "800 balas" con los filmes del
Oeste que en los años sesenta y setenta se rodaron en Almería y
alrededores.
Como pasa con el marmitako (un potaje de bonito y patata), "los
alimentos son básicos pero es un plato difícil de hacer, un poco lo
que ocurre con la película", dijo De la Iglesia.
La música, responsabilidad de Roque Baños, no tiene el estilo de
las películas del oeste y esetá inspirada en la obra de Ennio
Morricone, autor de muchas bandas sonoras de los spaghetti western.
"Al principio pensamos en música western, pero no funcionaba y
resultaba, a mi parecer, cómica", señaló el realizador, quien dijo
que al final se optó por una "música sinfónica clásica con el
espíritu de las películas de aventuras". "No queríamos influencias ni
que nuestra música se pareciera a nada", concluyó Baños.
El director de "El día de la bestia" (1995), "Perdita Durango"
(1997) o "La comunidad" (2000), explicó que para una escena final
intentaron contar con Clint Eastwood, actor que trabajó en numerosos
spaghetti western, sobre todo con Sergio Leone, a modo de hacerle un
homenaje. "Incluso hablamos con el presidente de la Warner y nos dijo
que era más fácil que viniera a rodar Bill Clinton", afirmó De la
Iglesia, "y además Clint estaba rodando entonces".
FILMAR CON CABALLOS
También fue difícil rodar con los caballos, según contaron el
director y Sancho Gracia. "Sancho quería hacerlo todo, sin dobles, y
había que hacer unas secuencias muy jodidas con los caballos, que son
cosas que se mueven, y cuando empiezas a rodar se van, y se llevan al
actor", explicó de la Iglesia.
Durante el rodaje con los caballos "no podíamos decir ni "motor"
-porque se cuadraban- ni acción -porque salían corriendo--, y
entonces yo decía "agropecuario" y para "acción", "sindicalista"",
explicó el director. "Los caballos, en contra de lo que piensa la
gente, no son muy inteligentes, pero tienen memoria", bromeó Gracia.
La presentación del filme en el festival coincide con una
retrospectiva sobre el cine de oeste creado en Europa, como lo
representan los filmes de Sergio Corbucci, Antonio Margheriti, Sergio
Leone. Hoy viernes se proyectan las coproducciones hispanoitalianas
"Cara a cara" (1967) de Sergio Sollima y "Django" (1966) de Sergio
Corbucci, y la italiana "Django, il bastardo" (1969) de Sergio
Garrone.