La actriz Elizabeth Taylor
REUTERS
Actualizado: jueves, 24 marzo 2011 17:01

LOS ANGELES, (Reuters/Ep)

"La última diosa de Hollywood", "la superviviente más espectacular del showbusiness" o "la última de las grandes estrellas de Hollywood". Estas son algunas de las frases con las que la prensa mundial ha despedido a Elizabeth Taylor.

Liz Taylor, que murió este miércoles a los 79 años, recibió el una brillante despedida de la prensa mundial, que no ahorró en grandilocuentes epítetos para dar el último adiós a la actriz de la mirada violeta. La doblemente oscarizada estrella de 'Una mujer marcada' y '¿Quién teme a Virginia Woolf?' murió tras una larga batalla con una insuficiencia cardiaca que la llevó al hospital hace seis semanas.

Cientos de fotografías de la bella Taylor competían por el espacio de las portadas de los periódicos con las crisis de Japón y Libia, mientras los obituarios y homenajes se unían en sus elogios a una actriz que encarnó como pocas el glamur y esplendor de las estrellas de cine.

"Liz: adiós a la última diosa de Hollywood" era el titular del diario sensacionalista Daily Mirror en su país natal, Reino Unido.

El diario publicó un especial lleno de fotografías de la sirena de la pantalla, desde la infancia y primeros papeles en el cine, en las películas de Lassie, hasta sus actuaciones más conocidas, numerosos matrimonios y años más tarde sus vaivenes con el peso y su mala salud.

El veterano columnista cinematográfico Donald Zec, que conoció en persona a muchas de las principales estrellas de la época dorada de Hollywood, calificó a Taylor como "la superviviente más espectacular del showbusiness". "Su vida fue una lucha sin fin contra la obesidad, el alcohol, y varios terribles encuentros casi con la muerte en los que todo el mundo se había rendido, excepto Liz Taylor", escribió.

"Dos veces me sacaron de un campo de golf para escribir su obituario, solo para que la paciente saliese del coma, aletease sus pestañas, y pidiera champán", recordó Zec.

EL CIELO Y EL INFIERNO CON BURTON

Al igual que otros atrículos, Zec centró su retrospectiva sobre Taylor en la tórrida relación con el también actor británico Richard Burton, con quien se casó dos veces y dijo que su matrimonio fue "hecho en el cielo, pero con algunas animadas excursiones al infierno".

El diario 'Independent' dijo de ella que era "la última de las grandes de Hollywood", y o que parte de su atractivo procedía de su vida privada, que fue muy pública. "Su biografía es una maravillosa historia espeluznante y colorida de consumo ostentoso, matrimonios fracasados, relaciones sentimentales, enfermedades, peleas y borracheras", recapituló Geoffrey Macnab.

Añadió que Taylor era un verdadero icono de la edad de oro de Hollywood que ya había acabado cuando interpretó a Cleopatra.

The New York Times dedicó una pequeña ventana a la actriz en su edición online.

"Al final, el genio de su carrera fue que dio al mundo todo lo que éste pedía a una estrella glamurosa - la emoción y el drama, los diamantes y los chismes - y lo hizo negándose a convertirse en mártir de la fama", dijo Manohla Dargis.

En Italia, el diario La Repubblica salió con un titular de portada a toda página: "Liz Taylor los ojos de Hollywood", y Paolo Mereghetti, crítico veterano del Corriere della Sera, escribió una pieza titulada "Adiós a la mítica Liz, la última estrella de Hollywood".

DUELO EN HOLLYOOD

La muerte de Taylor desató una cascada de tributos de sus compañeros de profesión, como la actriz y cantante Barbra Streisand y el músico Elton John, así como de políticos como el ex presidente Bill Clinton y la secretaria de Estado Hillary Clinton.

"No sólo fue su belleza o su estrellato. Fue su altruismo. Ella le puso rostro al sida", dijo Streisand, refiriéndose al apoyo activo de Taylor a las campañas del sida desde mediados de los 80 en un momento en el que la enfermedad era aún un tabú para muchos.

Las organizaciones del sida elogiaron la campaña de Taylor, impulsada por la muerte en 1985 de su amigo Rock Hudson.

Taylor murió rodeada de sus hijos: Michael Wilding, Christopher Wilding, Liza Todd y Maria Burton, y deja 10 nietos y cuatro bisnietos.