El juicio por el cuadro de Pissarro supuestamente expoliado por los nazis se celebrará el 4 de diciembre en EE.UU.

Tita Cervera en la presentación de la retrospectiva Camille Pissarro
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 17/09/2018 16:13:09CET

   MADRID, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El juicio por un cuadro de Camille Pissarro supuestamente expoliado por los nazis y que ha supuesto un litigio entre la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza y los herederos de Lilly Cassirer, la mujer a la que pertenecía la obra, se celebrará el próximo 4 de diciembre de 2018.

   Así lo ha decidido el juzgado de Estados Unidos que lleva este caso, toda vez que en la mediación obligatoria entre ambas partes el pasado 27 de agosto de 2018 no se llegó a un acuerdo, según ha informado el bufete Cremades y Abogados, que representan a la Comunidad Judía de Madrid y la Federación de Comunidades Judías de España, adheridas a la familia Cassirer en esta causa.

   Los herederos aseguran que Cassirer se vio obligada a vender la obra por los nazis a bajo precio a cambio de un permiso para salir de Alemania en 1939. La Fundación Colección Thyssen-Bornemisza está apoyada en el litigio por la Abogacía del Estado.

   El pasado mes de mayo se conocía que el Tribunal Supremo de Estados Unidos inadmitía tramitar el recurso presentado por la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza. Esta decisión implicaba, según fuentes del caso a las que tuvo acceso Europa Press, que la causa volvía al juzgado de distrito, en Pasadena, para que continuara allí su tramitación.

    El juez debe decidir si la Fundación Thyssen-Bornemisza sabía o debía haber sabido que el cuadro fue expoliado por los nazis cuando lo adquirió para su colección. En caso afirmativo, la Fundación Thyssen-Bornemisza deberá devolverlo a la familia Cassirer.

   La familia Cassirer descubrió en el año 2000 que la pintura de Pissarro, de título 'Rue st. Honoré, aprés-midi, effet de la pluie', se encontraba en el Museo Thyssen y comenzó el procedimiento judicial con el objetivo de recuperarlo.

   La obra pertenecía en 1939 a Lilly Cassirer, quien se vio forzada a entregarla a los nazis por un insignificante precio a cambio de un permiso para salir de Alemania, según los reclamantes.

   Tras pasar por distintos propietarios, finalmente el cuadro fue adquirido en 1976 por el Barón Thyssen Bornemisza, el cual a su vez se lo vendió a la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza en el año 1993.

PRIMERA DECISIÓN Y REVOCACIÓN

   David Cassirer, heredero de Lilly Cassirer, presentó una demanda ante el juez del Distrito Federal de Pasadena (California, Estados Unidos) y éste, mediante una decisión sumaria, determinó que la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza era la propietaria del cuadro puesto que, fuese cual fuese el título de adquisición, se había convertido en legítima propietaria de la obra por prescripción adquisitiva conforme al derecho español.

   Esta primera decisión judicial fue revocada en julio del pasado año por la corte de Apelaciones del Noveno Circuito de EE.UU que ordenó al Juez de Distrito que entrase a valorar si, cuando compró el Cuadro en el año 1993, el Thyssen sabía o debería haber sabido que el mismo procedía del expolio Nazi. En caso afirmativo, el Thyssen se vería obligado a devolver el Cuadro a la familia Cassirer.