Natalia Millán "mete las narices" en la lírica con 'La viuda alegre'

Natalia Millán en la presentación de La viuda alegre
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Europa Press Cultura
Actualizado: jueves, 17 diciembre 2015 16:20

MADRID, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

La actriz Natalia Millán ha asegurado "estar encantada de meter las narices" en la lírica con la adaptación a comedia musical de la opereta de Franz Lehár 'La viuda alegre', que llegará este viernes 18 de diciembre a los madrileños Teatros del Canal.

'La viuda alegre' cuenta en la dirección con Emilio Sagi, quien ha resaltado que el paso de opereta a comedia musical supone que la obra ya sea "otra cosa". En este sentido, ha admitido que la idea de la adaptación le vino tras ver en San Francisco una representación de 'La Boheme' de Baz Luhrmann (director de 'Moulin Rouge').

"Me fascinó y fue una experiencia estupenda. Estaba Puccini, desde luego, con las cosas más conocidas, pero se habían añadido partes, había pasado a otro código de comedia musical...eso es lo que quisimos hacer nosotros", ha apuntado.

'La viuda alegre' es una opereta que se estrenó en Viena en el año 1905, conmusica de Franz Lehár. La trama gira en torno un diplomático que debe seducir a Hanna, una joven viuda acaudalada, para evitar que su fortuna salga del país. En esta adaptación, el director musical es Jordi López con música interpretada por el Ensemble Orquesta Sinfónica Verum.

Las novedades introducidas por Sagi pasan desde la duración de las actuaciones musicales hasta el texto. "No me gustaba nada la lectura que se había hecho del texto, había un cierto olor machista y por eso apostamos por una letra adecuada a la música pero con aire más contemporáneo", ha añadido.

De esta manera, el personaje de Millán deja de ser una simple viuda alegre para ser otra persona "inteligente y que lleva la acción porque sabe lo que quiere". En esta misma línea, la actriz protagonista ha reivindicado este papel "menos sumiso", ya que "parece que las mujeres solo pueden ser inteligentes ahora y eso no es así".

Millán ha explicado que "esta osadía" de acercarse a lo lírico le ha obligado a "un estudio y esfuerzo extra" para conocer el género. "Quizás el resultado es que he podido atisbar cómo debe de ser cantar partituras líricas de forma ortodoxa, algo como tocar el cielo", ha señalado.

PARÍS LOCO DE ENTREGUERRAS

En cualquier caso, ha admitido sentirse "llevada en volandas" por sus compañeros, además de apostar por su faceta actoral para interpretar a Hanna. "Me lo llevo a mi terreno de actriz y es evidente que no puedo llegar a cantarlo de forma lírica", ha señalado.

La obra cuenta con un coro que también forman el cuerpo de bailarines --16 en total--, algo que Sagi ha definido como "mestizaje". "El proceso ha sido largo y trabajoso, a los que cantaban mejor les ha costado bailar igual y viceversa con los buenos bailarines", ha destacado.

Respecto a los números musicales como la escena del vals o del 'can-can', han sido alargados en línea con el género de comedia musical para dotar al número de "más espectacularidad y divertimento". Además, aunque la música recree una "Viena decadente", el objetivo de Sagi ha sido alejarse del contexto de principios del siglo XX.

SACRILEGIO

"No quería esa fecha porque dejaba abierta una interpretación más social, relacionado con la decadencia del lujo del Imperio Austrohúngaro. Quería más entretenimiento y por eso hemos apostado por la época de entreguerras, con esos años locos de París", ha indicado.

Preguntado sobre si todas estas variaciones pueden sentar mal, ha asegurado que no está preocupado. "No creo en el sacrilegio, para mí no hay nada sagrado y haciendo las cosas con gusto y entrega no hay tal sacrilegio", ha concluido.

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