MADRID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -
La directora de orquesta vasca Inma Shara, nacida en Amurrio (Álava) hace 34 años, que forma parte de la media docena de mujeres en el mundo que dirigen orquestas, actuará mañana en Madrid con un concierto al que asistirá la Reina Sofía y dará fin a la gira que le ha llevado por cuatro ciudades españolas junto a la Orquesta Nacional Sinfónica Checa y al pianista italiano Alessandro de Luca. Shara declaró que las "empresas privadas son el mecenazgo del siglo XXI".
La directora, en declaraciones a Europa Press, elogió las iniciativas privadas en apoyo a la música clásica que, siguiendo el ejemplo de los grandes filántropos norteamericanos del siglo XX como Andrew Carnegie o la familia Rockefeller, están favoreciendo en Europa el "intercambio de orquestas y el acceso del gran público a la música clásica". Este tipo de iniciativas se encuentran fuera de los circuitos de temporada, organizados por las Instituciones Públicas y que "suelen tener otro tipo de público", explicó.
A través de los conciertos organizados fuera de los circuitos oficiales, como el que se celebra mañana en Madrid, Shara declaró haber "conseguido mucho público" y la posibilidad de que el "público le pierda el respeto a la música clásica". En este mismo tema insistió el pianista Alessandro de Luca, quien alertó de la existencia de una crisis provocada por un mundo aquejado de una "enfermedad mediática donde sólo existe el interés por el fútbol y el Rock and Roll", declaró.
MÚSICA UNIVERSAL
Ante la cita de mañana, que contará con la presencia de la Reina Sofía, ambos intérpretes destacaron el carácter universal de la música sin diferenciar públicos. Shara destacó el "lujo" que supone para España el "aval que representa la Reina" y declaró que "la semántica se queda corta para definir a esta gran mujer". Por su parte, De Luca, que actuará por primera vez ante la Reina, declaró sentir un "gran honor y emoción" por mostrar su música en el que será su "primer concierto real" al estilo de los antiguos músicos de las cortes europeas y se mostró orgulloso de ser protagonista de la "vuelta de una antigua tradición".
Shara explicó que para ella cada concierto "es una pasión" que como un ser humano "nace, crece y se desarrolla en ese momento y muere". Ella afronta la música como "una forma de ver la vida y no como una profesión" a la que lleva entregada desde su infancia con "entrega, disciplina, motivación y preparación".
Ha trabajado con numerosas orquestas internacionales, entre las que destacan, la Filarmónica de Israel, la Filarmónica de Nueva York o la Orquesta Sinfónica de Londres, cada una de ellas supone un "organismo vivo" con el que tiene que fundirse para llegar a "sentir que somos dos cuerpos diferentes con un mismo corazón, respirar al unísono" para dar lo mejor como equipo, explicó. Hasta llegar a esa compenetración existe un "gran trabajo detrás del escenario que la gente desconoce" a eso se une el miedo escénico que reconoció sufrir.
MUJER DIRECTORA
La compositora forma parte de la media docena de mujeres que dirigen orquestas en el mundo, cuestión, que para ella es "circunstancial". "Ni Brahms, ni Beethoven, ni Mozart escribieron en sus prólogos determinado perfil de persona", afirmó, el protagonismo reside en el "espíritu y calidad artística" y de la consciencia de que ella sólo es "un canal al servicio de la música y el público". La reunión de estas cualidades hacen que en su encuentro con las orquestas la "expectación sólo dure dos minutos".
Después de finalizar esta gira, la compositora viajará a Italia para trabajar con la Orquesta del Teatro de la Ópera de Vicenza con la que volverá al Auditorio Nacional de Madrid y a Guadalajara. Otro de sus proyectos inmediatos es su vuelta al Teatro Real, donde ya ha actuado en varias ocasiones. Ella seguirá intentando derribar la barrera del elitismo que envuelve a la música clásica dando a entender al público que "no es necesario entender, lo necesario es sentir".
DE NUEVO EN ESPAÑA
Alessandro de Luca ha actuado en más de 40 ocasiones en España de la que admira "su público, la acústica de las salas y la comida". El italiano interpretará mañana como solista el 'Piano Concerto nº2' del compositor Sergej Rachmaninov (1873-1943). Una pieza de gran dificultad interpretativa que se encuentra entre sus "favoritas" y que posee un "espíritu romántico" propicio para el momento actual en el que se "necesitan obras de corazón", explicó De Luca.
El pianista aseguró que los pianos son "como los seres humanos", y que cada vez que se encuentra con uno es como "alguien nuevo" que posee unas "cualidades y defectos" determinados. Este músico ha actuado en numerosos países y cuenta con un repertorio que va desde Brahms hasta los músicos más contemporáneos. Le gusta "combinar el rigor clásico con la música contemporánea", algo que ha hecho al ser uno de los pocos pianistas contemporáneos que han interpretado la 'Sonata en estado de jazz' creada por el compositor Alexis Wiessenberg de la cual consideró que es una "obra genial".