Concha Velasco reconoce que le cuesta "no llorar" porque sabe que ha sido feliz,al contrario que Filomena Marturano

La actriz regresa desde mañana a su ciudad natal para representar en el Calderón la creación de Eduardo Filippo

Europa Press Cultura
Actualizado: miércoles, 10 mayo 2006 17:05

VALLADOLID, 10 May. (EUROPA PRESS) -

La actriz vallisoletana Concha Velasco reconoció hoy que en la actualidad le cuesta "mucho trabajo" no llorar, al contrario que hace 27 años, cuando interpretó por primera vez el papel de Filomena Marturano, con el que regresa desde mañana y hasta el próximo domingo al teatro Calderón de Valladolid.

Velasco, quien compareció hoy ante los medios de comunicación acompañada por el productor del montaje, Juan José Seoane, recordó que el personaje de Filomena, creado en 1947 por el comediógrafo italiano Eduardo Filippo, no siente ganas de llorar dado que reconoce no haber sido feliz en la vida y, por tanto, no tener recuerdos por los que sentirse nostálgica, al contrario que la actriz.

"Hace 27 años me costaba trabajo llorar y ahora me cuesta trabajo no llorar", señaló la actriz vallisoletana, quien hizo hincapié en la felicidad que ha marcado su vida y que en la actualidad le despierta el llanto por cualquier cosa como, por ejemplo, el hecho de acudir a Valladolid, su ciudad natal, para poner en escena este montaje.

Velasco, que interpretó por primera vez el personaje de Filomena hace 27 años, al poco de nacer su hijo Paco, confesó hoy entre muestras de vitalidad y alegría --"vivo uno de los momentos más felices de mi vida personal y profesional"-- que en la actualidad le cuesta más interpretar el personaje creado por Filippo pese a que es más acorde a su edad ahora que en aquel momento.

La proximidad de las edades entre Filomena y Velasco en la actualidad es precisamente la razón que le llevó a la propia actriz vallisoletana a pedir el papel de la ex prostituta y madre de nuevo aunque ello conllevara una negativa al montaje de 'La Tía Tula'.

Las razones que responden a esa petición después de 27 años son, según Concha Velasco, el hecho de contar "después de una vida" con las emociones "necesarias" para sentir y disfrutar mejor del personaje y de la obra, así como la alegría que le aporta dado que la tragicomedia es el género "más difícil pero más gratificante".

Tras recordar que la obra de Filippo es autobiográfica, Velasco señaló que Filomena Marturano es una mujer "muy importante" que defiende su derecho a abortar y que, casi esclavizada por Domenico Soriano, papel interpretado por Héctor Colomé, del que es criada, amante, amiga e incluso directora de sus negocios, se encuentra con que el hombre que ha ocupado 25 años de su vida anuncia que se casa con una mujer más joven.

El deseo de que Domenico se case con ella empuja a Filomena a hacer todo tipo de cosas dado que nunca ha conseguido lo que quería y es el anuncio lo que la hace convertirse en el "sutil instrumento" de un "histórico desquite" de la mujer contra el hombre.

No obstante y pese al drama que supone la vida del personaje de Filomena, Velasco destacó que la obra cuenta con un primer acto "cómico, desgarrado y maravilloso" para una actriz "y más de mi edad", un segundo acto "de una emotividad maravillosa" y un tercer acto en el que sale "guapísima", siempre acompañada por Héctor Colomé, para quien la actriz sólo tuvo palabras de elogio y agradecimiento.

Para la actriz, Filomena no existiría sin el personaje de Héctor Colomé, un "grandísimo actor" de teatro clásico y televisión de quien resaltó su "respeto, cariño y entrega" que no goza de la misma popularidad que ella, según reconoció, aunque cuenta con un papel fundamental en una tragicomedia, 'Filomena Marturano', que permite pasar de la risa "desternillante" a la emotividad.

LIBRETO CASI IDENTICO.

Pese a los 27 años que han pasado desde que representara el papel por primera vez, Velasco reconoció que dado el libreto actual es casi igual que el que estudió en aquella ocasión --lo comprobó dado que conserva todos los guiones en los que trabaja-- por lo que las dificultades que en principio se presentaban para estudiar el papel se diluyeron cuando se dio cuenta de que en los ensayos recordaba el texto.

Por su parte Juan José Seoane, quien elogió durante la comparecencia la profesionalidad y el trabajo de Velasco --"este personaje es un personaje con mucha agua y Concha la saca toda"--, recordó el escándalo que en su momento se suscitó cuando se estrenó la obra, que fue interpretada por primera vez en España por Pepita Serrador, madre de Narciso Ibáñez Serrador.

La polémica derivó precisamente del tratamiento que la obra hace del aborto dado que nunca hasta ese momento se había planteado de esa manera esta cuestión, que fue aplaudida por el propio Papa, quien pidió a la compañía en su estreno que la representasen en el Vaticano.

Seoane recordó que 'Filomena Marturano' ha sido la razón de su reencuentro con Concha Velasco 27 años después de que la vallisoletana se metiera en la piel de Filomena en el que es un papel considerado "piedra de toque" de todas las grandes actrices mundiales.

Asimismo el productor destacó la profesionalidad de Concha, lo que la hace contar contar con la virtud de la perfección "en grado superlativo" ya que además la actriz, según Seoane, no tiene nada que envidiar a otras "grandes" de otros países porque es "la más querida" por el público.

Esta disciplina responde, según Velasco, a sus herencia genética "militar" dado que se considera "teniente coronel de caballería" como fue su padre además de una persona "seria, disciplinada y divertida", como a su juicio es la gente de Valladolid pese a que pueda parecer lo contrario.

Concha Velasco nació el 29 de noviembre de 1939 en Valladolid y estudió ballet clásico, español, solfeo y arte dramático aunque desde niña trabajó en el teatro como bailarina y tuvo pequeños papeles en el mundo de la gran pantalla.

Sus innumerables trabajos en teatro --'Ven y Ven al Eslava', 'Don Juan Tenorio', 'Una muchachita de Valladolid', 'Las brujas de Salem', 'Mamá quiero ser artista', 'Carmen Carmen', 'Hello Dolly' o 'Inés Desabrochada', entre otros--, cine --'Las Chicas de la Cruz Roja', 'Los Tramposos', 'Historias de la Televisión', 'Más allá del Jardín', 'El Oro de Moscú' o 'París Tumbuctú'-- y televisión han aportado a su carrera premios como la Medalla de Oro de Valladolid, el Premio Naranja, el Premio Ercilla o la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, entre otros muchos.

Por su parte Héctor Colomé estudió Teatro y Ciencias Económicas en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina) y debutó profesionalmente en 1960, aunque nueve años después recibiera el Premio de Teatro de Argentina y su carrera incluya, años después, participaciones en montajes de autores como Lope de Vega, Calderón, Chejov, Shakespeare, Mihura o Miller.

Con el Teatro Español ha participado en montajes como 'Absalón' o 'El Sueño de una Noche de Verano' y con la Compañía Nacional de Teatro Clásico en otros como 'La Gran Sultana', 'Fuenteovejuna', Don Gil de las Calzas Verdes', 'El Misántropo' o 'La Vida es Sueño', aunque también ha interpretado a Julio César, entre otros papeles.

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