Publicado 10/05/2022 19:21

La escritora Nuria Labari señala a 'El último hombre blanco': "El trabajo es el último dios por derribar"

Archivo - La escritora Nuria Labari
Archivo - La escritora Nuria Labari - LISBETH SALAS - Archivo

MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) -

La escritora Nuria Labari publica 'El último hombre blanco' (Random House), una novela que aborda la "toxicidad" del actual entorno laboral y propone "derribarlo", a pesar de ser "un sitio intocable para todos" como lo fue en su momento el amor romántico.

"Hay que tener una nueva mirada sobre el trabajo, es el último dios que nos queda. El amor romántico ya nos lo cargamos y ahora toca aprender a mirar el trabajo desde otro lugar, porque está siendo un espacio tóxico cargado de ideología que no nos permite relacionarnos con nuestro deseo", ha señalado la autora en una entrevista con Europa Press.

En este libro, que supone el regreso a la novela de Labari tras la publicación de 'La mejor madre del mundo', la protagonista es una mujer de cuarenta y cuatro años que ha logrado ascender en su empresa, aunque al echar la vista atrás empieza a darse cuenta de los sacrificios que ha conllevado.

Labari ha explicado que ese 'hombre blanco' funciona "como espacio simbólico que representa todo eso que ha llevado a la sociedad actual hasta aquí". "En el trabajo solo hay un espacio simbólico para los 'hombres blancos' y sus claves: competitividad, querer ser los mejores, ser alguien en la vida e ir anulando nuestro deseo como personas", ha lamentado.

En este sentido, apunta a que el mundo laboral "aniquila las identidades, no solo las femeninas", a pesar de tener una hegemonía establecida a través de los roles de género. "Aunque las mujeres han ido llegando al poder poco a poco, los espacios de ese poder están configurados para reglas masculinas", ha alertado.

Preguntada por una posible salida a esta encrucijada laboral, Labari reconoce que no tiene la solución, pero sí está convencida de que la búsqueda de la igualdad "no debe enfocarse en ese modelo masculino". "La igualdad hacia lo masculino es otra manera de sometimiento", ha indicado.

Además, detecta que en el caso del género masculino, "se ha entrenado durante años la docilidad". "Si las mujeres llegamos al poder, lo que no necesitamos es precisamente replicar estructuras patriarcales", ha destacado la autora, quien apunta a la importancia de "esforzarse por otras razones distintas al éxito".

"Podemos aspirar a ser trabajadores libres. ¿Por qué nadie nunca se ha parado y se apea de esta rueda? Cada uno tiene derecho a imaginar el mundo y hay que tener cuidado, porque ahora cada vez más hay un desprestigio de lo humano en el trabajo", ha concluido la escritora.

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