MADRID, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -
Ronald Koeman, técnico del Valencia CF, prefirió dejar a un lado el mal momento por el que atraviesa el equipo durante la presente temporada en la víspera de la final de la Copa del Rey, admitiendo que "la temporada ha sido muy difícil", aunque recalcó en todo momento que "en noventa minutos se puede ganar un título".
El entrenador holandés rehuyó señalar a un favorito para alzarse con el triunfo, tratando de rebajar el ambiente de euforia en el que vive su rival de hoy durante los últimos días y recordando que su plantilla parte con la ventaja de un calendario más permisivo y una plantilla "con jugadores que tienen más experiencia en este tipo de partidos".
"No hay un claro favorito para el partido de mañana. Los dos equipos parten con posibilidades. Los jugadores del Getafe parecen más tranquilos, pero mañana puede pasar de todo. Eso sí, existe una diferencia entre ambos: nosotros tenemos más jugadores con experiencia en este tipo de partidos", subrayó.
A este respecto, Koeman hizo referencia al reciente protagonismo del que ha gozado el equipo madrileño entre la prensa por su participación europea. "Que en los últimos días hayan recibido más cariño no significa que sean favoritos", confesó.
Respecto a la dinámica en la que se puede desarrollar el partido, el técnico holandés aventuró que "no se verá un partido con muchos goles", restando en todo momento importancia al sistema que pueda emplear durante el partido. "Al final son los jugadores quienes hacen que un sistema sea bueno o malo", explicó".
"Creo que se habla demasiado del sistema. En mi opinión, cada equipo debe ser capaz de adaptarse a las condiciones del partido, porque son al final los jugadores los que hacen que un partido sea bueno o malo. Sin ir más lejos, dicen que en los últimos partidos hemos venido jugando un 4-3-3, y eso no es verdad", analizó.
En opinión del entrenador valencianista, serán los "pequeños detalles" los que decidan el partido de un lado o de otro, por lo que creyó vital que su equipo sepa aprovechar sus puntos fuertes.
"Ambos son equipos que quieren jugar el balón, aunque no creo que vaya a haber muchos goles. Va a ser más bien una final en la que decidan los pequeños detalles. Se trata de un partido único, de una final, por lo que debemos poner todo lo que esté de nuestra parte para darle una alegría a la afición", aseveró.
En esta línea, Koeman, que afirmó no estar preocupado por su futuro, recordó que la plantilla debe mantenerse concentrada, puesto que "no todos los días existe la posibilidad de ganar un título". "No hay motivos para estar tristes. Serios sí, pero en ningún caso tristes", añadió.
Ante la importancia del partido, Koeman quiso huir de las dudas que pueda suscitar la alineación de mañana, recordando que "hay muchos jugadores en la plantilla que pueden aportar cosas importantes para el equipo", al tiempo que dejó de lado la polémica de los jugadores apartados, que no viajaron con el equipo. "Montoro tampoco ha venido. Sólo he traído a los 22 jugadores que nos han ayudado a llegar hasta aquí", sentenció.