BERNA, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -
La selección holandesa, sobresaliente en el juego de toque y eficaz en el remate, desacreditó a la de Italia, actual campeona mundial, con un triunfo sonoro y contundente (3-0), un juego vistoso y una lección de contragolpe que incrementa la estima tulipán.
El cuadro que dirige Van Basten, apoyado en los resortes colectivos que siempre le han reconocido, la movilidad, el buen trato del balón y la clase de sus delanteros, solventó el compromiso ante la 'azurra' con suficiencia y con un resultado abultado que deja en franquicia su clasificación en el grupo C, que comparten con Francia y Rumania.
Holanda, con mayor determinación desde el inicio y convencida de cuál es su camino, interpretó el partido a la perfección. Ahogó a Pirlo en la medular, con el desempeño de Van der Vaart y Sneijder, y circuló con precisión e intención.
Desde el criterio con la pelota, la selección 'oranje' asumió el control del partido ante una Italia que buscaba siempre a Di Natale en la punta de ataque. El partido fue oscilando claramente hacia los holandeses y terminó de caer de su lado cuando entró en escena un ariete ideal para este tipo de competiciones, Ruud Van Nistelrooy.
El madridista introdujó el balón en la portería de Buffon a la media hora, en una posición un tanto polémica. Sólo cuatro minutos después, Holanda se recreó con una contra prodigiosa, de lado a lado, en pocos toques y que culminó Sneijder ante una salida desesperada de Buffon.
Holanda hería de muerte a los transalpinos y demostraba la grandeza de su fútbol de ataque en un partido dinámico y atractivo para el espectador. Italia, como campeona del mundo, continuó trabajando para recortar distancias, pero sin suerte. Luca Toni lanzó fuera una vaselina ante Van der Sar y un disparo de falta de Grosso fue repelido con la misma eficacia por el guardameta holandés.
Precisamente de esa jugada nacería un nuevo contragolpe mortal, que culminaría Van Bronckhorst para terminar de hundir a Italia. Una exhibición de despliegue holandés ante los experimentados italianos, que buscan un doblete (Mundial-Eurocopa) ahora cuesta arriba tras una derrota tan abultada.
FRANCIA SE ATASCA ANTE RUMANÍA
Por su parte, la selección francesa se estrenó con un gris empate sin goles ante la de Rumanía en el inicio del grupo C, de extrema dureza por la enjundia de los otros dos integrantes, Holanda e Italia, en un partido sin apenas matices, en el que los resortes colectivos que catapultan al combinado galo en las grandes citas apenas aparecieron.
Rumanía apenas sufrió envestida alguna de la tricolor, que alineó su equipo tipo aunque modificado con la presencia de Toulalan en lugar de Viera y la ausencia de Henry en ataque. La subcampeona mundial no inquietó a los rumanos pese a la movilidad de Benzema, su jugador referencia, y Anelka, que suplió la baja del delantero del FC Barcelona.
Los de Raymond Domenech desperdiciaron una gran oportunidad ante la selección teóricamente más débil del grupo. Su dominio fue infructuoso, sin ninguna inspiración ofensiva y sólo un remate de Malouda en el primer acto y de Benzema en el segundo estuvieron cerca de abrir el marcador.
Rumanía, bien agrupada y solidaria en el trabajo, tampoco se prodigó en exceso ante la meta de Coupet. Su presión en la zona ancha y concentración defensiva fueron suficientes para maniatar a un grupo, el galo, que desaprovechó a Ribery demasiado anclado en el flanco derecho.
La entrada de Gomis y Nasri a cuarto de hora del final tampoco modificó el guión porque Francia fue incapaz de generar peligro ante la meta rival y a medida que se acercaba el final ambos equipos encontraron justificaciones para mantener el empate y esperar al resultado del Holanda-Italia para calibrar sus opciones de futuro.