Imagen de la presentación de la nueva planta de biogás del IRTA, con la presencia de la directora general de Agricultura y Ramadería, Rosa Altisent, y el director general del IRTA, Josep Usall - GENERALITAT DE CATALUNYA
TARRAGONA, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA) ha abierto una planta experimental de biogás en Constantí (Tarragona), la "primera" instalación pública de esta naturaleza en España que da servicio a una granja además de ser un centro de investigación sobre bioeconomía y sistemas de mitigación del cambio climático.
La instalación se ha presentado este lunes con la presencia de la directora general de Agricultura y Ganadería de la consellería de Agricultura, Rosa Altisent, y el director general del IRTA, Josep Usall, entre otras personalidades, ha informado el instituto en un comunicado.
Ha supuesto una inversión de unos 660.000 euros, casi 100.000 de los cuales procedentes de una subvención del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE), y se alimenta de las deyecciones de los cerdos y de las aves de corral que se crían en la granja de Mas Bové.
En total, la planta se nutrirá de 5.200 toneladas de materia orgánica anualmente y el biogás producido tendrá un caudal de 96.697 metros cúbicos normales, cifra equivalente a 58.000 litros de gasoil o a la energía anual consumida por unos 165 hogares.
SIN BENEFICIO COMERCIAL
La infraestructura no busca el beneficio comercial, sino el "progreso del conocimiento científico y del sector agroalimentario catalán", por lo que se podrán desarrollar estudios y proyectos piloto que serían complicados de hacer en una planta convencional.
Concretamente, la energía generada servirá para calentar la nave de maternidad de las cerdas, donde antes se usaba gas propano, no renovable, y también para mantener la temperatura dentro del digestor donde se genera el biogás.
Además, el digestado permitirá obtener fertilizante orgánico y el agua se reutilizará para regar los campos y limpiar las granjas.
A través de esta planta, se podrán definir nuevos protocolos y ensayar nuevos productos para la mejora de producción de biogás, validar tecnologías emergentes a escala piloto, probar prototipos de empresas y estudiar la fabricación de productos de "alto valor añadido" como biofertilizantes o bioestimulantes a partir de la digestión de las deyecciones, entre otras utilidades.