Publicado 01/07/2020 18:32:39 +02:00CET

Save The Children reactiva su programa de atención presencial a los menores migrantes en las costas andaluzas y Melilla

Una patera en una imagen de archivo
Una patera en una imagen de archivo - EUROPA PRESS - Archivo

MADRID, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

Save the Children ha reactivado su programa de atención presencial a la infancia migrante y refugiada en Melilla y las provincias andaluzas de Cádiz, Granada y Almería tras la supresión del estado de alarma y de cara a la "previsión de un incremento de llegadas" de personas migrantes en verano.

"Los niños y las niñas que realizan solos su trayecto migratorio y que llegan a nuestras costas y fronteras necesitan espacios amigables y asesoramiento en un lenguaje que entiendan para darles a conocer sus derechos y ayudarles en su inclusión”, ha explicado el director de Programas en España de Save the Children, Vicente Raimundo.

En el caso de Melilla, Save the Children ha retomado la atención presencial en el espacio amigable para la infancia que dispone en la frontera de Beni Enzar, donde atiende a las familias con niños, niñas y adolescentes migrantes y solicitantes de asilo.

Además, la organización continúa con el trabajo de intervención con niños, niñas y adolescentes que viven en la calle con un enfoque de prevención del contagio de la Covid-19 y de cara al ingreso de estos en el sistema de protección, coordinándose con el personal del centro.

Igualmente, en el mes de septiembre, Save the Children reanudará en modo presencial el Programa de Transición a la Vida Adulta para menores residentes del centro de protección Fuerte la Purísima y el centro asistencial Gota de Leche. Antes de eso, en verano la organización ha planificado actividades de ocio y tiempo libre para más de 140 menores migrantes presentes en el sistema de protección de la ciudad.

Por otro lado, en Andalucía, Save the Children ha retomado la atención directa a la infancia migrante durante las primeras 72 horas desde su llegada a costa en las dependencias policiales de Campo de Gibraltar, Motril y Almería a través de un equipo especializado en protección, intervención psicosocial y mediación intercultural.

El objetivo es facilitar a los menores recién llegados el acceso a una información adaptada a las necesidades específicas de cada caso, reducir el estrés y ansiedad con técnicas adaptadas a la infancia y la detección temprana de casos de especial vulnerabilidad para su derivación a las autoridades competentes, como es el caso de los niños y niñas que necesitan protección internacional o son víctimas de violencias o trata.

Por otra parte, en Cataluña, Save the Children acompaña a jóvenes migrantes residentes en ocho centros de acogida de urgencia de Barcelona y Tarragona. Este mes de julio retomará las intervenciones presenciales realizando actividades que refuerzan sus capacidades de resiliencia y su preparación para la transición a la vida adulta.

Asimimo, ofrece apoyo a profesionales de entidades que trabajan con niños, niñas y adolescentes migrantes en todo el territorio catalán, facilitando sesiones de gestión de conflictos, primeros auxilios psicológicos o gestión emocional del duelo desde una mirada intercultural.

Desde el comienzo del estado de alarma, Save the Children ha continuado su compromiso con los sistemas de protección, impartiendo webinares semanales a profesionales de los centros de protección de menores. A su vez, continúa con el servicio de atención telefónica Help Line, a través del cual ofrece información a los niños, niñas y adolescentes en lenguaje amigable, adaptadado a su edad y en un idioma que puedan entender (se cubre el servicio en seis idiomas).

La organización ha atendido a través de la Help Line peticiones como la de Hamid, un chico marroquí de 17 años, que se encontraba en un centro de protección de menores cuando hizo uso del servicio para buscar información sobre cómo renovar su tarjeta de residencia durante el confinamiento; o la de Mamadou, un chico senegalés de 16 años, que no hablaba español y no entendía por qué no podía salir a la calle durante el estado de alarma.