MADRID, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Profesional de la Magistratura (APM), la Asociación de Jueces Francisco de Vitoria y Jueces para la Democracia (JpD) coincidieron hoy en afirmar que el asesinato machista sucedido en Pontecaldelas (Pontevedra) este fin de semana forma parte del "margen de error" que tiene el sistema, incapaz de garantizar "al cien por cien y en todos los casos" la reinserción social de un delincuente.
Maximino Couto, que cumplía condena por un delito de violencia de género y que se encontraba en permiso penitenciario, asesinó presuntamente a su novia en Pontecaldelas el domingo e hirió a otras tres personas cuando pretendía hacer lo mismo con su ex mujer. Ella se libró porque no estaba en su domicilio, al que el maltratador pudo aproximarse gracias a un fallo en el sistema de localización GPS con el que iba equipado.
En declaraciones a Europa Press, el portavoz de la APM, Antonio García, incidió en que "por mucho que se haya hecho, por muy concienzudamente que se haya trabajado, siempre habrá un margen de riesgo que no se pueda evitar, porque el derecho, las soluciones jurídicas, no son recetas mágicas que valgan para eliminar todo tipo de problemas y de riesgos".
García, que expresó sus cautelas ante posibles fallos en el sistema que aún no se hayan dado a conocer, incidió en que dado que se trata de personas, "hay componentes que van más allá de mediciones exactas" y ante eso, "o se les encierra de por vida, con una perpetua sin reducción de condena o se intenta, como es propio de un Estado de Derecho, reeducarles, reconvertirles y resocializarles sabiendo que eso no se puede cumplir en el cien por ciento de los casos".
Por su parte, el portavoz de Francisco de Vitoria, Lorenzo Del Río, puso el acento en la "peculiaridad" de que el maltratador aprovechase esa salida autorizada de la cárcel para matar a su pareja e intentar lo mismo con su ex, ya que "el permiso penitenciario se le ha dado cuando le quedaba muy poco para la libertad definitiva. Se trata de un permiso de rutina para preparar la vida en libertad, y los informes no avalaban lo contrario".
"IMPOSIBLE" DE EVITAR
En su opinión, dado que "no se pueden negar los permisos" porque son parte del proceso de reinserción, puede afirmarse que habría sido "imposible" garantizar la no reincidencia de este hombre, ya que "aunque los mecanismos siempre se pueden reforzar, no se puede olvidar que se trata de un interno que veinte días después habría salido libremente de la cárcel y eso no se podría haber evitado".
En este sentido se pronunció también el portavoz de Jueces para la Democracia, Miguel Ángel Jimeno, porque en su opinión, "la corrección o incorrección de una medida, en este caso del permiso penitenciario, debe juzgarse atendiendo a las circunstancias que concurrían en aquel momento y si con esas circunstancias era inevitable, pues es una desgracia y no se pudo hacer nada"
Según afirmó en declaraciones a Europa Press, este asesinato es la prueba de que existe en la sociedad "un problema terrible con pocas soluciones" y pone de manifiesto que "incluso en aquellos puntos en los que se esté más convencido y más seguro, debe siempre haber un punto de alerta" cuando se trata de maltratadores.