WASHINGTON, 9 Abr. (Reuters/EP) -
El portavoz de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Paul Gimigliano, aseguró hoy que "Estados Unidos no ha enviado a supuestos terroristas a ningún país con el propósito de torturarles y no tiene interés alguno en poner en marcha procesos que degeneren en una mala práctica",
De esta forma respondió Estados Unidos al informe publicado por la organización Human Rights Watch en la que les acusan de haber enviado a catorce presuntos terroristas de forma secreta a Jordania para que les practicaran interrogatorios violentos. Los cuestionarios legales a los presos "son una herramienta de valor, legítima, que se han empleado desde hace años para capturar a terroristas", afirmó Gimigliano.
Por su parte, el director de la CIA, Michael Hayden, dijo en septiembre que el número total de programa de rendiciones y los vuelos de la CIA era menor de cien. Los interrogatorios han afectado seriamente a aliados europeos de Estados Unidos.
Los críticos han acusado a la CIA de maltratar y realizar vuelos de forma clandestina bajo el "programa secreto de interrogatorios" enviando supuestos terroristas a Egipto y Siria, entre otros países, donde han sido torturados.
La organización Human Rights Watch publicó un informe 'Doble traición: las revelaciones de la CIA a Jordania' basado en información de ex prisioneros enviados a Jordania. El informe cita extractos de una nota manuscrita por uno de los prisioneros, Ali al Hajj al Sharqawi, que escribió mientras estaba bajo custodia jordana a finales de 2002.
El escrito revela que la práctica de interrogatorios del departamento de inteligencia jordano (GID) le afectó "sin límites". "Me amenazaron con descargas eléctricas, con serpientes, perros... y me aseguraron que vería la muerte", asegura Al Sharqawi en la nota.
Asimismo, el Gobierno del presidente norteamericano, George W. Bush, asegura que no han transferido personas a custodia extranjera para que se les interrogue de forma violenta, aunque sí existen documentos que demuestran que en más de una docena de casos los prisioneros fueron enviados a Jordania para practicarles torturas, según afirmó la directora de terrorismo y contraterrorismo de HRW, Joanne Mariner.