Beijing reúne a los dirigentes tibetanos para defender al Gobierno chino y su papel en el Tíbet

Europa Press Sociedad
Actualizado: miércoles, 9 abril 2008 14:55

BEIJING 9 Abr. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Débora Altit) -

China organizó hoy una rueda de prensa en la capital, con los dos mayores altos cargos tibetanos, para defender las políticas llevadas a cabo en Tíbet desde la entrada de las tropas del Ejército chino en 1950, episodio visto por los fieles a Beijing como una "liberación" y por los defensores de un Tíbet libre como el inicio de una atadura que dura ya medio siglo.

"Los Derechos Humanos de más del 95% de los tibetanos nunca han estado mejor que ahora", ha declarado hoy Qiangba Puncog, presidente de la Región Autónoma de Tíbet. El cargo en realidad lo convierte en el segundo hombre de importancia en la jerarquía local, ya que en la estructura el más poderoso es el secretario del Partido Comunista Chino de cada provincia, y ese puesto está en manos de Zhang Qingli, de etnia han (china).

Según dijo Qiangba Puncog, que acusó al Dalai Lama de mentir e instigar los odios étnicos, los seguidores del líder espiritual tibetano son "los menos cualificados para hablar del tema de los Derechos Humanos en Tíbet". Muchos de los antiguos terratenientes tibetanos, poseedores de siervos, huyeron al exilio.

Por su parte Sita, viceministro responsable de las miorías étnicas y los no comunistas, defendió que las medidas y detenciones puestas en marcha por el Gobierno no van en contra "de la religión ni los templos, sino de los separatistas involucrados en las revueltas".

Por otro lado, representantes de instituciones chinas han salido hoy a cuestionar la validez del último informe de Amnistía Internacional, que denunciaba que la represión se ha recrudecido en China en los últimos tiempos.

El argumento empleado para desacreditar a Amnistía Internacional ha sido idéntico al de anteriores ocasiones: "siempre observan a China a través de cristales manchados, y están poco dispuestos e incómodos al ver el rápido desarrollo económico del país", declaró Chen Shiqiu, vicepresidente de la Sociedad China para el Estudio de los Derechos Humanos.

Según Xiong Lei, directora del mismo centro, los manifestantes tibetanos eran vándalos implicados en asaltos, saqueos e incendios. "Eran destructores de los derechos humanos, no defensores", señaló.

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