Publicado 23/07/2026 16:18

El Ifapa presenta en Almería una guía sobre once cultivos biofumigantes para controlar patógenos en suelo de invernadero

Presentación de la 'Guía de cultivos biofumigantes para el control de patógenos en suelo de invernadero' en el centro Ifapa de La Mojonera (Almería).
Presentación de la 'Guía de cultivos biofumigantes para el control de patógenos en suelo de invernadero' en el centro Ifapa de La Mojonera (Almería). - JUNTA DE ANDALUCÍA

LA MOJONERA (ALMERÍA), 23 (EUROPA PRESS)

El Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (Ifapa) ha publicado una guía sobre once cultivos biofumigantes adaptados a las condiciones de los invernaderos andaluces para ayudar a técnicos y agricultores a controlar los patógenos, mejorar la salud del suelo y avanzar hacia sistemas de producción más sostenibles.

La 'Guía de cultivos biofumigantes para control de patógenos en suelo de invernadero' ha sido presentada durante una jornada sobre la salud del suelo celebrada en el centro de La Mojonera (Almería).

La presidenta del Ifapa, Marta Bosquet, ha inaugurado la actividad, que ha reunido a más de 75 profesionales del sector hortofrutícola, entre productores, técnicos, representantes de asociaciones agrarias y miembros de empresas, según ha concretado la Junta en una nota.

La jornada ha contado con cinco ponencias de expertos y una mesa redonda con profesionales del sector, quienes han abordado las experiencias de biodesinfección del suelo con restos de origen vegetal.

Los investigadores del Ifapa Miguel de Cara y Felipe Peiró han presentado la nueva guía y han explicado su uso y las recomendaciones para aprovechar el potencial biofumigante de los cultivos recogidos en la publicación. Por su parte, el ingeniero técnico agrícola Gregorio Monsalvo ha analizado la desinfección sostenible de los suelos.

El coordinador de la comisión técnica de Coexphal, Juan Antonio Sánchez, ha tratado en su ponencia el "suelo vivo como inicio de la vida de los cultivos", mientras que el investigador José Ignacio Marín ha abordado la microbiota del suelo de invernadero como un "escudo natural" para el control de enfermedades.

GUÍA PARA CONOCER QUÉ CULTIVOS BIOFUMIGANTES SE ADAPTAN MEJOR

La guía, elaborada por investigadores y técnicos del Ifapa, recoge fichas de los once cultivos biofumigantes analizados. Cada ficha recoge una descripción de la especie, la dosis de siembra, la producción estimada de biomasa, el calendario de implantación y su eficacia frente a hongos o nematodos edáficos parásitos de las plantas.

La publicación también incluye fotografías para facilitar la identificación de los cultivos e indicaciones sobre su efecto fungicida o nematicida y el grado de sombra que toleran.

Esta herramienta forma parte del proyecto Optimsoil del Ifapa, una línea de trabajo financiada con fondos europeos Feder que busca "optimizar la biosolarización para aumentar la salud del suelo en cultivos hortícolas protegidos y al aire libre".

Entre los cultivos biofumigantes analizados figuran el clavel de la India y el clavel chino o clavel moro; la rúcula; el rábano forrajero; la mostaza blanca o amarilla; la mostaza etíope; la mostaza parda o india; y la colza o canola. La guía también incluye la crotalaria o cáñamo de la India, el sorgo forrajero híbrido y el trigo sarraceno.

La publicación completa se puede descargar de manera gratuita en la Plataforma de Asesoramiento y Transferencia del Conocimiento Agrario y Pesquero de Andalucía, Servifapa, a través de la página web del Ifapa y del enlace 'https://lajunta.es/6f0p3'.

MEJORAR LA SALUD DEL SUELO

El Ifapa ha señalado que la salud del suelo constituye uno de los "pilares fundamentales para garantizar la sostenibilidad de los sistemas agrícolas", también en los cultivos de invernadero de zonas de clima mediterráneo.

La intensidad productiva de estos cultivos "puede favorecer la aparición y la persistencia de parásitos como los nematodos y diversos hongos fitopatógenos". Ante este desafío, los cultivos biofumigantes se han consolidado como "herramientas para reforzar la resiliencia del agrosistema sin comprometer sus equilibrios".

Las plantas biofumigantes, incorporadas al suelo antes del trasplante mediante biofumigación o biosolarización, pueden liberar compuestos naturales con actividad fungicida y nematicida que resultan eficaces para reducir las poblaciones de patógenos del suelo.

Su incorporación también aumenta el contenido de materia orgánica, mejora la estructura y las propiedades fertilizantes del suelo y favorece su microbiota.

Además, muchas de estas especies "pueden favorecer la fauna auxiliar" antes de quedar enterradas y facilitan el control biológico por conservación, ya que crean microhábitats que sustentan depredadores, parasitoides y microorganismos beneficiosos.

El Ifapa ha destacado que la elección del cultivo biofumigante constituye un "factor decisivo" para asegurar su eficacia en el campo. Para seleccionar la especie adecuada, resulta "esencial" valorar características agronómicas como el tipo de sustancia biocida que libera, su tolerancia a la sombra, la velocidad de desarrollo, la época del año en la que se cultiva y la dosis de siembra, ya que estos aspectos determinan su potencial para reducir los patógenos y los beneficios agronómicos que puede aportar.

Su uso adecuado "puede complementar las estrategias de manejo integrado, disminuir el consumo de fertilizantes, contribuir a una mayor eficiencia del sistema productivo y reforzar la resiliencia del cultivo", además de "mejorar la estructura y la fertilidad del suelo, reducir la presión de plagas y enfermedades y favorecer sistemas de producción más equilibrados y sostenibles".

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