Los centros sanitarios públicos de Andalucía realizan 4.300 estudios clínicos en 2025. - JUNTA DE ANDALUCÍA
SEVILLA 20 May. (EUROPA PRESS) -
La sanidad pública de Andalucía realizó 4.299 estudios clínicos en distintos centros sanitarios durante el año 2025. Tal y como ha subrayado este miércoles, Día Internacional del Ensayo Clínico, el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias en funciones, Antonio Sanz, "estos trabajos tienen el objetivo de mejorar el diagnóstico, el pronóstico y el tratamiento de las enfermedades y están claramente orientados a dotar de una mayor y mejor calidad de vida a los pacientes".
Según ha informado la Junta de Andalucía en una nota, el consejero ha subrayado también que "el interés y la dedicación de los profesionales sanitarios por indagar en las enfermedades sigue creciendo". De hecho, en 2025, se pusieron en marcha 842 estudios clínicos nuevos, lo que representa un incremento del 20,6% respecto al año anterior. Estos estudios se distribuyen en tres categorías: ensayos clínicos, investigaciones clínicas con productos sanitarios y estudios observacionales.
Concretamente, del total de los estudios que se han desarrollado, 2.947 han sido ensayos clínicos; 1.030 estudios observacionales; y 321 investigaciones clínicas con productos sanitarios. Estas investigaciones se centran en patologías diversas relacionadas con áreas como hematología, oncología, cardiología o neurología, entre otras especialidades. Además, tal y como ha detallado Sanz, "tienen un marcado carácter colaborativo y multicéntrico, lo que implica una alta participación de centros asistenciales y plataformas de investigación de toda Andalucía".
Por provincias, en Sevilla se realiza el mayor número de estudios clínicos, alcanzando los 2.900. Le sigue Málaga, con un millar menos, mientras que Córdoba y Granada ocupan las siguientes posiciones seguidas del resto de provincias andaluzas con cifras similares entre ellas.
FASES TEMPRANAS DE LA INVESTIGACIÓN
Los ensayos clínicos se desarrollan en cuatro fases diferentes. En la fase uno se comprueba la seguridad del fármaco y la mejor manera de administrarlo, así como sus efectos secundarios, la tolerancia y la dosis. En la fase dos se analiza la eficacia del fármaco o tratamiento administrado. En la fase tres se verifican aspectos de seguridad y eficacia y se prueba en un número más elevado de participantes. En la última fase se realiza el seguimiento del fármaco y del tratamiento.
De esta manera, la sanidad pública andaluza registra una "clara tendencia" al alza en los ensayos clínicos en fase uno. De hecho, el número de estos estudios ha aumentado un 87% en los últimos cinco años.
Asimismo, la Red de Fundaciones Gestoras de la Investigación (RFGI) en el Sistema Sanitario Público de Andalucía promueve el desarrollo de investigación clínica independiente, es decir, la que "no cuenta con la participación de la industria farmacéutica". En la actualidad, y en el marco de los estudios activos a nivel general, existen 447 participaciones (contratos firmados) promovidas por la RFGI.